RECUERDO DE J. D. GARCÍA BACCA (1901-1992) EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO

(Roberto Aretxaga)

 

 


El pasado 26 de junio se cumplía el centenario del nacimiento en Pamplona de Juan David García Bacca. Profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona y de la Católica de Madrid, introductor de la Lógica Matemática en España y catedrático por oposición de la Universidad de Santiago (no llegó a ejercer), García Bacca, sacerdote claretiano y republicano convencido, no tuvo más remedio que exiliarse a Francia durante la Guerra Civil de 1936. En París dejó los hábitos y al acabar la guerra partió hacia Ecuador (1939-1942), de allí a México (1942-1947) y después a Venezuela, donde perdió toda esperanza de volver a su país y optó por nacionalizarse venezolano. Su espléndida obra y su magnífica labor docente han dejado memoria imperecedera en ultramar y no pocos discípulos. Entre nosotros, en cambio, tan sólo ahora comienza a ser conocido, gracias a la labor de algunos estudiosos empeñados en recuperarlo para el panorama filosófico estatal. García Bacca, intelectual de la Generación del 27, es ya considerado un pensador de talla universal, la figura más destacada del exilio republicano y su filosofía como una de las más importantes en lengua castellana de todos los tiempos. Por "motivos de conciencia democrática", García Bacca sólo regresó a España tras la muerte del Dictador. Lo hizo en tres ocasiones, la primera en 1977, pero en ninguna definitivamente. Falleció en Quito (Ecuador), en agosto de 1992. Miembro de multitud de sociedades científicas, su labor ha sido reconocida con un sin fin de galardones. Dos compositores, Albert Llanas y M.A. Palacios Garoz, le han dedicado sendos conciertos, estrenados en Italia (1991) y Ecuador (2001) respectivamente.

El perfil intelectual de García Bacca encaja más con el del sabio renacentista que con el de un filósofo actual al uso. Doctor en Teología y en Filosofía, estudió Física Atómica, Teoría de la Relatividad, Matemática, Geometría y Cálculo de Probabilidades en diversas universidades europeas con las grandes figuras del momento (Sommerfeld, Perron, Titze, Hartogs...). Su formación humanística incluía el dominio del latín y el griego clásicos, alemán, francés, italiano, inglés y catalán, estudios de Economía, vastos conocimientos históricos, literarios, filológicos... Fue, además, un consumado pianista.

Esta impresionante formación científico-humanista de García Bacca, unida a su espíritu audaz y emprendedor, junto con una inteligencia privilegiada y un corazón generoso, dio como resultado una ingente obra escrita (más de medio millar de títulos) que destila una filosofía calculadamente provocativa y repleta de sugerencias y posibilidades en las que antropología, metafísica, ontología, economía, teología, ciencia, técnica y hasta mística son objeto de perspectivas y combinaciones sorprendentes e inquietantes. La reflexión intelectual garciabacquiana pretende actualizar el humanismo desde la tecno-ciencia y combatir cualquier forma de dogmatismo con la intención de transubstanciar el humanismo teórico en humanismo positivo mediante el trabajo y la técnica. Este proyecto tiene sus condiciones de posibilidad en una metafísica de transubstanciación con base científica (Física Atómica y Cuántica) y en una antropología del ser humano entendido como dinamismo vital del tipo transfinitud transfinitante que, auxiliado por la técnica, se autodiviniza progresivamente empleando para ello los poderes físicos del universo materio-energético y los de la vida en tanto que corriente remontadora de la entropía cósmica. El resultado de este empeño culmina en una filosofía de la técnica que engloba todos los temas y perspectivas que, desde la física a la mística pasando por la economía, dibujan la trayectoria intelectual del pensador vasco-navarro. En este sentido, podemos afirmar que García Bacca integra de forma original y personal las opuestas tradiciones ingenieril y humanista de la reflexión filosófica sobre la técnica. Por todo ello, no resultará exagerado considerar al filósofo navarro como uno de los principales pensadores de la técnica del siglo XX merecedor, además, del título de "precursor".

Cientos de artículos y decenas de libros componen la bibliografía de este prolífico autor. Entre las principales obras que recogen su pensamiento, elaborado en sucesivas y progresivas etapas vital-intelectuales (neo-tomista, vitalismo historicista, existencialista, marxiana y científico-tecnológica), destacan: Introducción al filosofar (1939); Invitación a filosofar (1940-1942); Filosofía en metáforas y parábolas (1945); Antropología filosófica contemporánea (1957); Antropología y ciencia contemporáneas (1961); Existencialismo (1962); Metafísica (1963); Humanismo teórico, práctico y positivo según Marx (1965); Elogio de la técnica (1968); Curso sistemático de filosofía actual (1969); Vida, muerte, inmortalidad (1983); Teoría y metateoría de la ciencia (1977-1984); Infinito, transfinito, finito (1984); Tres ejercicios literario-filosóficos de antropología (1984); Transfinitud e inmortalidad (1984); Qué es dios y Quién es Dios (1986); Pasado, presente y porvenir de grandes nombres (1988-1989); Filosofía de la música (1990). Hay que destacar también su excelente labor como traductor de clásicos griegos y latinos.

Juan David García Bacca es, sin lugar a dudas, un humanista a la altura del siglo XXI.