Tertulia con Juan David García Bacca, "Venezuela, Fermento para un futuro mejor". Entrevista publicada en la Revista Nosotros de Lagoven, Diciembre 1984.

Una cita griega que señala la bondad y la beldad como ideales propios del ser humano, sirvió de preámbulo a la Tertulia con Juan David García Bacca, filósofo y catedrático venezolano, ampliamente conocido por ser el único traductor de las obras completas de Platón, entre otros trabajos. Los griegos sostienen que la belleza debe ser buena y que toda bondad habrá de ser bella. El griego -nos explica- no reconoce belleza sin bondad y viceversa. El hombre, la mujer bella, debe ser bueno-a para la patria, bueno para la sociedad, para su familia, si no su belleza carecerá de todo sentido. ¿TIENE BONDADES EL VENEZOLANO? Ante el planteamiento inicial de García Bacca, los entrevistadores aprovechamos para preguntarle acerca de las beldades y las bondades que, a su juicio, tiene el venezolano. Sostuvo un criterio muy particular, por cuanto cree que el venezolano todavía se está gestando. "Venezuela -dice- es un territorio muy joven al igual que otras tierras sur y centroamericanas". García Bacca: Venezuela es como una gran olla y sus componentes son las influencias recibidas: ciencia, filosofía, política, teología, que se están cociendo y llegarán a formar un plato más homogéneo en el futuro. Entonces sí será auténticamente venezolano. Tengo la impresión de que la realidad venezolana está cocinándose aún y, además, con una gran ventaja: su contenido, es muy rico, muy variado, lleno de literatura, arte,pensamiento, negocios, política.

Alvaro Torres De Witt: ¿Qué características tiene esta Venezuela en formación?

JDGB: Lo grande en naciones jóvenes es precisamente que se están formando, cocinándose. Cuando un país está hecho completamente, como por ejemplo Francia, Inglaterra, Alemania, puede decirse que es un plato único e invariable. Mientras que en el caso contrario una nación joven está hirviendo, llena de curiosidad, de ímpetus, entusiasmo; es como el fuego que nunca se apaga. Las naciones suramericanas, como bien lo dijo el filósofo uruguayo Vaz Ferreira, son fermentos. Todo lo que en ellas se vierte (religión, arte, filosofía, economía) se pone a fermentar y paciememente hay que dejar que sedimente, así cueste años y siglos, pues al igual que los buenos vinos que llegan a añejos, requieren un largo período de maduración. Y al hablar del venezolano en particular agrega que es "indisciplinado, pero no como producto de la pereza sino de su total curiosidad, entusiasmo, ilusiones". Luego se destacará precisamente "por practicar de una manera nueva todos sus valores: justicia, verdad, bondad, valentía, belleza, urbanidad, respeto, disciplina, educación, buen humor, gracia y agilidad y sus contrarios o anti-valores: injusticia, falsedad..." García Bacca ha sido profesor universitario desde 1933 hasta 1971 y esa condición lo respalda para conversar acerca de la población joven venezolana.

ATDW; Tomando en cuenta que el 60 por ciento de la población de Venezuela es menor de 30 años, ¿qué podemos hacer ahora para que nuestra nación sea un gran país?

JDGB: es mi criterio que todo explosivo debe ser colocado dentro de una armadura que permita aprovechar la explosión para que se mueva o dirija en la dirección que deseamos, como por ejemplo el motor de un automóvil. En el caso que estamos analizando la gasolina dentro del motor de disciplina es el entusiasmo, la ilusión, la curiosidad, las ganas de meterse en todo. Si todos esos componentes no se colocan dentro de un motor de disciplina, se incendian o explotan y no sirven para nada;la disciplina, por el contrario, hace que el hombre pueda dominar los explosivos y crear un mejor sistema de vida. Aplicado este ejemplo a los estudiantes, la disciplina hace que las ganas de estudiar, la avidez de conocimientos, produzca frutos en el futuro. Cada uno de nosotros debe meditar, de vez en cuando, sobre cómo está conduciendo su propia vida: ¿está quemando la gasolina del entusiasmo futilmente, o la está utilizando en el motor de la disciplina que le permitirá tener un vehículo útil para él y la sociedad?

ÉXITO Y PROGRESO

Conversar con un filósofo nos pudiera parecer tal vez algo complicado; sin embargo, el encuentro con García Bacca resulta un rico e interesante intercambio de ideas, todas ellas con aplicación inmediata a nuestro diario quehacer. Surgió también el tema referido al éxito de un país, su opinión acerca de cuál es el sustrato filosófico que debe tener un país para progresar.

JDGB: En primer lugar, es menester aclarar que las palabras "éxito" y "progreso" son ambiguas,aun cuando su uso sea cotidiano. El éxito, a mi entender, tiene que ir conexo con progreso. No pueden ser igualmente exitosos: país, nación, empresa privada, literatura, pintura, ciencia, economía. Éxito incluye dos componentes: los grados máximo y óptimo que no siempre coinciden. Por ejemplo, el éxito de un contrabandista puede ser máximo, pero no es óptimo moralmente; el éxito de un literato consistirá tal vez en ser un "best seller'', pero el éxito de venta de una obra no garantiza que sea óptima.

Para García Bacca, una nación exitosa sería aquella en que el máximo, es decir la mayoría de sus ciudadanos, cumpliera la Constitución, sus leyes y reglamentos, que son lo óptimo para una nación. Es discutible que para una nación sea óptimo que el producto nacional bruto crezca en un diez por ciento anual, pero es admisible el que tal aumento sea máximo. Pero deberíamos pensar ¿a costa de qué inconvenientes, como por ejemplo los altos índices de inflación...? Puede haber empresas en que coincidan máximo (cuantitativo) y óptimo (cualitativo), entonces merecerán el calificativo de exitosas. Y si no se estancan en la fase de crecimiento, merecerán además el calificativo de progresistas. Es decir, no se conforman con los valores de disciplina, orden, beneficio social, sino que los potencian con entusiasmo, abnegación personal, trabajo, introducción de nuevas normas y técnicas. El sustrato filosófico de una nación es saber distinguir entre los conceptos de máximo y óptimo y aplicarlos adecuadamente en la práctica.

Marianne Marrero: ¿Qué valores son característicos de la juventud?

JDGB: La curiosidad, admiración, entusiasmo, aventura, audacia, espontaneidad, ilusiones, ganas...son éstas las dotes o cualidades que cual gasolina son el combustible a explotar dentro del motor que vuelve aprovechable la energía y no la deja disiparse en llamaradas, en humo, en incendios. Al joven latinoamericano hay que enseñar le a distinguir entre enredador, revoltoso, rebelde y revolucionario. Todas esas tentaciones provenientes de sus cualidades explosivas deben estar contenidas en un motor: en disciplina, orden, trabajo, de lo contrario no producen revoluciones que transforman y mejoran, sino enredos, líos, revoltijos, rebeldía sin causa y sin efectos sociales.

FILOSOFÍA:

UN NOMBRE CON PRESTIGIO Frente a un maestro en la materia, no podíamos dejar pasar la pregunta ¿qué es filosofía? y ¿cuál es su utilidad?. La respuesta nos sorprendió por lo inesperado.

JDGB: En el Siglo I antes de Cristo, el gran orador y filósofo romano Cicerón decía que la filosofía era la ciencia de todo lo divino y humano y de las causas de todo lo que existe en el mundo. Delirio de grandeza, diríamos hoy, el de tal filosofía. Siglos más tarde, hacia el XIII, la filosofía había descendido a sierva de la teología. En el Renacimiento, la ciencia desplaza a la filosofía de Aristóteles que tenía fama de suprema. La física, la matemática y la experimentación desplazan a toda filosofía natural. Eso de buscar y conocer las causas de todo pasará a tema de la ciencia, de una ciencia matemática. ¿Qué le queda pues a la filosofía?: ¡nada! únicamente la herencia de un nombre prestigioso y bien sonante y una vaga aureola de conocimiento de lo universal, necesario, trascendente, absoluto y total. Y en cuanto a su utilidad, "se reduce a mantener esa pretensión de correctivo de las especializaciones de las demás ciencias y técnicas. Esa aureola de la filosofía circunda aún todo y se dice "filosofía de la vida", "filosofía cristiana", "filosofía marxista"... Prestigio vigente aún de tal nombre y prestigio de sus exigencias de universalidad, absolutismo; eso es lo que le queda a la filosofía.

MM: Durante más de 50 años usted se ha dedicado a la filosofía. ¿Existe algún gran pensador que haya signado hasta ahora su trayectoria?

JDGB: Dos en particular han aportado a mi vida mental, sentimental, literaria, filosófica: Platón y, saltando muchos siglos, Hegel. Platón es el manantial del cual aún brotan juntas filosofía, política, literatura, matemáticas, física, cosmología, derecho... que posteriormente se separaron y dieron origen a especialidades excluyentes cual metafísica y física, filosofía y derecho, todo ello separado de literatura, tan insuperada aún como la que se lee y disfruta en las obras "Banquete", "Fedro" e "Hipias mayor'', todas de Platón. Gran filosofía unida con gran literatura, ciencias matemáticas, física, cosmología, política, derecho. Por eso he traducido completamente las obras de Platón, porque además persigo invitar a los filósofos contemporáneos a que no sigan tratando temas agotados como ser, esencia, existencia, angustia, meditaciones trascendentales y otras vaguedades.

ATDW: De volver a nacer, ¿qué actividad escogería?

JDGB: Mi postrero deseo es ser autor de obras musicales. Pero aún sin volver a nacer en esta vida, tan corta, con 83 años, preferiría en la otra dedicarme a músico. No tengo ganas de volver a nacer a ésta que ya la he experimentado y escarmentado en muchas cosas, entre otras, en la limitación esencial de la filosofía clásica. ¡Cincuenta años como profesor universitario ya es bastante!

Resultó difícil finalizar esta entrevista, por lo agradable del entrevistado y lo sabio de sus palabras. Una última pregunta cerró el encuentro: ¿tiene algún mensaje para el venezolano, su gente joven, sus conductores?

JDGB: La razón calendaría de mi edad no me autoriza a transmitirles ninguno. En épocas ya remotas, Júpiter tenía en su corte de dioses un dios con oficios de mensajero: Mercurio, y una mensajera, Iris. Posteriormente hubo mensajeros con mensaje religioso. Todos ellos, griegos o no, respaldados por dioses o Dios. Yo no me siento mensajero de mensaje alguno, respaldado por dios alguno. Soy un simple mortal que pronto sabrá lo que significa ser mortal, moridero y muerto. Si en lo anterior hay algo de mensaje para los jóvenes venezolanos, latinoamericanos, acéptenlo benévolamente; pero recuerden que tal mensaje, implícito en lo dicho, no está garantizado por dios alguno.

¡Gracias!, Juan David.