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EL
PROYECTO FILOSÓFICO DE JUAN DAVID GARCÍA BACCA
CAPITULO II
LA OBRA
ESCRITA Y LOS PRESUPUESTOS
DE UN PENSAMIENTO ORIGINAL
2.1. El carácter
general de la bibliografía de García Bacca
La producción escrita de un pensador
suele convertirse en el elemento básico de referencia para el estudio
de su pensamiento. Esta
es una de las reglas esenciales de la historiografía filosófica.
Esta afirmación, que parece obvia en un primer momento, debe someterse
a una crítica adecuada, ya que en el pensamiento de un filósofo
deben introducirse otros elementos de juicio que no sean solamente los
que aparecen en sus propios escritos. Estos se encuentran, de alguna manera,
influidos por una gran cantidad de presupuestos que no suelen ser fáciles
de detectar cuando se analiza la estructura formal de un pensamiento.
Queremos dejar indicado desde el primer momento, que nuestra presentación
del pensamiento de García Bacca va a apoyarse en el análisis
de su producción escrita. Pero lo hacemos con conciencia de que
semejante base dista mucho de ser la única en que fundamentar el
análisis que nos ocupa. En el análisis de la producción
escrita, pueden iniciarse otro tipo de tareas tendientes a la interpretación
global de un pensamiento, que debe incluir los presupuestos y elementos
no estrictamente literarios en el pensamiento de un filósofo.
La
determinación de la obra escrita de García Bacca no es tarea
fácil. Esta dificultad viene a unirse a la escasa tradición
de realizar repertorios e índices bibliográficos en el ámbito
intelectual castellano. Afortunadamente, semejante penuria de referencia
bibliográfica se esta solventando paulatinamente. Pero resulta
triste advertir que muchos de nuestros grandes pensadores no cuentan con
un serio estudio bibliográfico de su producción escrita.
1 La ingratitud de una tarea de
edición o recopilación bibliográfica, es directamente
proporcional a la importancia que esta tarea tiene. La abundancia de repertorios
bibliográficos, ediciones críticas, obras básicas
de referencia que recogen información indispensable, etc., tan
común en otros ámbitos de pensamiento diferentes al que
se expresa en castellano, es paralela a la cantidad de estudios que pueden
realizarse sobre el tema. Por supuesto que se ha avanzado mucho, pero
es muy amplia la tarea que debe realizarse todavía. Una tarea parcialmente
cubierta en el caso de los llamados "grandes" autores, pero
que es casi inexistente en torno a los autores contemporáneos o
a determinados fenómenos intelectuales que solo aparecen como referencia
en los manuales al uso.
Cuanto
hemos advertido debe constituir un pórtico indispensable a la hora
de tratar el tema de la producción bibliográfica de García
Bacca. Hasta fecha muy reciente, no se podía contar con una relación
fiable de sus obras que sirviera de base para el estudio detenido de su
obra. Afortunadamente se ha llenado el vació de la falta de información
bibliográfica gracias a la labor de Mireya Perdomo de González,
que ha publicado en Venezuela una Bibliografía de Juan David
García Bacca que recoge los títulos esenciales de la
obra de nuestro autor, y que ha sido dada a conocer en nuestro país
por el Boletín Anthropos 2.
Este trabajo constituye un punto de partida esencial para cualquier investigador
que desee estudiar la obra de García Bacca, aunque debe ser completada
y mejorada en algunos de sus puntos. Es necesario reconocer la dificultad
que presenta la elaboración de esta bibliografía por la
amplitud de la obra de García Bacca, la publicación de obras
en editoriales y revistas que no resultan fácilmente accesibles,
la repetición de algunas de sus publicaciones con diferentes títulos,
o la recopilación parcial de algunos escritos menores, que hacen
particularmente difícil la ordenación rigurosa de la obra
escrita de García Bacca. A este elemento, cabria añadir
la presencia de toda una serie de obras inéditas, en las que está
trabajando aún García Bacca, y el progreso de su propia
obra.
A
lo largo de los dos capítulos siguientes, dedicaremos nuestra atención
a comentar las peculiaridades fundamentales de las obras de García
Bacca en su conjunto. Sin embargo, conviene sintetizar en una primera
aproximación algunos de los rasgos más significativos de
la producción escrita de nuestro autor.
1.
Como tendremos ocasión de analizar, el primer elemento que llama
la atención de la obra de García Bacca es la amplitud de
su extensión y la variedad de los centros de interés que
en ella se manifiestan. Considerar el conjunto de la producción
de García Bacca supone realizar una reflexión acerca de
lo que se entiende, ordinariamente, por especialización en el trabajo
filosófico; una especialización que puede ser en torno a
un tópico único, monocordamente desarrollado a lo largo
de una vida de investigación, o una perspectiva teórica
que se mueve, incansablemente, sobre diferentes tópicos y los trabaja
con un mismo nivel de interés. Unidad de tópoi de
investigación filosófica y unidad de perspectiva para abordar
diferentes tópoi. Creo que la obra de García Bacca
es un ejemplo de esta segunda actitud (con sus evidentes limitaciones,
reconocidas por el, y que analizaremos más adelante), y conviene
tener en cuenta que tal dualidad debe llevar a plantear, en la base de
la misma, el problema fundamental de la sustantividad de la investigación
filosófica. Sustantividad centrada en la elección de determinados
tópicos diferentes. La obra de García Bacca plantea este
dilema, y se encuentra entre los dos puntos mencionados. Ello constituye
un rasgo esencial de su producción escrita, y ofrece material de
reflexión acerca del tema apuntado.3
2.
El conjunto de la obra escrita de García Bacca presenta, ciertos
rasgos de fragmentariedad. Ello parece ser una consecuencia de la decidida
convicción en favor del análisis de muchos temas diferentes,
frente a la especialización sistemática. Resulta significativo
advertir cómo muchas de sus obras se encuentran llenas de sugerencias
e invitaciones a desarrollos futuros, que quedan únicamente indicados.
Esto produce un especial sentimiento al lector o estudioso de la obra
de García Bacca, que espera encontrar una obra más cerrada,
un tratamiento sistemático en forma limitada. Y evidentemente,
da que pensar a quien se enfrenta a su obra. Más adelante estudiaremos
las razones que el mismo García Bacca aduce para mantener tal fragmentariedad.
Baste decir aquí que el conjunto de la obra de García Bacca
se presenta como una "obra abierta", que deja entrever una enorme
cantidad de desarrollos y es, ella misma, un cúmulo de sugerencias
presentes en sus momentos esenciales.
3.
Sin embargo, el dato de fragmentariedad que acabamos de indicar no implica,
en modo alguno, construcción asistemática o falta de rigor.
Las obras de García Bacca, sobre todo las grandes obras centrales
de su producción, presentan un gran rigor de deducción,
una perfecta construcción lógica que muchas veces parece
resultar obsesiva. La formación escolástica de nuestro autor
y su conocimiento de la ciencia contemporánea parece incidir en
el rasgo que apuntamos. Semejante rigor hace difícil la lectura
de sus obras. No porque el rigor sea un defecto en sí -nunca puede
decirse eso de un discurso filosófico-, sino porque la estructura
rigurosa se centra en momentos inesperados o en deducciones que pueden
parecer derivadas respecto al tema central de la obra. Tendremos ocasión
de comprobarlo. Basta decir aquí que el rigor deductivo es una
constante en la obra de García Bacca: que ese rigor aparece en
algunos momentos inesperados, y que ofrece una extraña combinación
con la fragmentariedad y carácter de apertura con que se combina
en la obra escrita.
4.
El estilo, el modo de expresión y la utilización de metáforas
y analogías es un elemento que resalta inmediatamente en la obra
escrita de García Bacca. Al análisis de estos aspectos dedicaremos
el capitulo II, pues es un rasgo esencial de la filosofía de García
Bacca. Rasgo que parece presentar un doble aspecto: por un lado, la extraordinaria
y peculiarísima utilización del castellano como herramienta
de reflexión y expresión (en ello parece incidir el conocimiento
y la familiaridad de García Bacca con los clásicos de la
literatura castellana, y su respeto constante por la literatura y la poesía);
por otro, la dificultad que encierra la correcta utilización del
castellano en deducciones filosóficas de gran rigor. Cuando se
leen las obras de García Bacca, parecen advertirse estos dos movimientos,
la cercanía en la expresión y la plasticidad deslumbrante
de muchas comparaciones es un sentimiento positivo que acompaña
la lectura de sus obras. Sin embargo, la dificultad que entraña
una aparente dificultad y el "fondo" extraordinariamente profundo
que se entrevé en expresiones sencillas en apariencia, hace difícil
el entendimiento inmediato del discurso de García Bacca. Esta es,
de todos modos, una dificultad pretendida. Es una de las funciones que
García Bacca otorga como centrales a la filosofía, 4
y que resalta desde el primer momento con rasgos de dificultad, muchas
veces dolorosa.
5.
Unido a los anteriores rasgos, es precise destacar la extremada originalidad
de la obra de García Bacca. Es esta una afirmación-calificativo
que procuraremos fundamentar a lo largo de estas páginas. No quisiéramos
tildar con esa imprecisa calificación la obra de García
Bacca, sino sentar el hecho. Muchas de las ideas que expresa García
Bacca se encuentran ya dichas y expuestas anteriormente. Sin embargo,
los criterios y explicación de las mismas en determinados momentos,
sustentan esta originalidad. Es algo que destaca en una primera aproximación
a la obra de nuestro autor. Originalidad en planteamientos, en ideas propias,
e interpretación y asimilación de las ajenas, en análisis,
en deducciones; y, sobre todo, originalidad en la extensión de
la reflexión filosófica a ámbitos que Ie parecían
vedados. La obra de García Bacca es un buen antídoto contra
el aburrimiento de la especialización filosófica, y su lectura
constituye un verdadero ejercicio de agilidad. Ejercicio con pasos determinados
y con resultados inmediatos. Tendremos ocasión de comprobarlo.
6.
Por ultimo, creemos que es importante recordar la dificultad de acceso
a muchas de las obras de García Bacca. Editoriales con una complicada
red de distribución, revistas que ya han desaparecido, colaboraciones
en publicaciones esporádicas, etc., pueden explicar esta dificultad
de distribución y de accesibilidad Parece ser esta una dificultad
que se cierne sobre la consideración del conjunto de su obra, y
que influye en la misma comprensión de esta; una dificultad compartida
por otra parte, con tantos otros pensadores de nuestro exilio.
2.2. Las grandes áreas de la producción escrita de García
Bacca
Como puede comprobarse en la bibliografía
de García Bacca, su producción escrita es muy amplia. Una
extensión semejante puede equivocar el sentido del conjunto de
la filosofía de García Bacca, como ya advertimos. Debe estructurarse
como una totalidad, aun respetando la asístematicidad que caracteriza
el planteamiento filosófico global de nuestro autor. Los capítulos
VI, VII y VIII, se dedicaran a mostrar esa coherencia, proporcionando
una atalaya desde donde juzgar la variedad de sus escritos. No olvidemos
este elemento de coherencia que otorga unidad de intereses y direcciones
teóricas, aun respetando la querida e intencionada falta de sistema.
Quisiéramos elaborar unas bases desde
donde juzgar y ordenar el conjunto de la producción de García
Bacca. Semejantes bases cumplen la función de coordenadas elementales
y mediante ellas, delimitar los "espacios" o tópoi
de la reflexión filosófica de nuestro autor. Se trata, como
corresponde a toda presentación -no otra cosa es nuestro estudio-,
de ofrecer pautas organizativas según las cuales poder ordenar
el trabajo de García Bacca; una finalidad elemental que, sin embargo,
parece necesaria.
Conviene tener en cuenta que, bajo la ordenación
que proponemos -y que puede y deberá ser revisada en el caso de
estudios más específicos o monográficos-, se encuentran
nuclearmente aspectos esenciales de los intereses y la reflexión
científica de García Bacca. Aunque la nuestra es una ordenación
elemental, sirve ya como pauta orientadora de los elementos constantes
en la obra de nuestro autor.
Teniendo en cuenta lo mencionado, pensamos
que el conjunto de la producción de García Bacca puede agruparse
en las áreas indicadas a continuación.
2.2.1. Filosofía
escolástica
Los primeros escritos de García Bacca
se encuadran dentro de la tradición escolástica, en un período
que va desde 1928 a 1933. Ya mencionamos cómo el primer acercamiento
formal de García Bacca a la filosofía fue el escolástico.
Y en estas primeras publicaciones queda constancia de él. Son dos,
fundamentalmente, los temas que aborda García Bacca en esta tradición
escolástica: ontología y teoría del conocimiento.
Se trata de obras serias, extraordinariamente fundamentadas, y que se
apartan del mero comentario, tan característico de la escolástica
tardía, para construir verdaderas tesis personales, de gran profundidad
y alcance teórico.
Los temas elegidos por García Bacca,
en su etapa escolástica, son ya significativos. Revelan novedad
frente a la tradición de la Escuela y parecen prefigurar intereses
futuros. No debe olvidarse que el estudio detenido de la lógica,
matemáticas y física contemporáneas, corría
paralelo a la dedicación de García Bacca a los estudios
tomistas. Y ese paralelismo de intereses se refleja en sus primeras obras.
La insistencia globalizadota de la concepción escolástica,
5 las derivaciones ontológicas
que fundamentan una perspectiva claramente escolástica, 6
reflejan un extraordinario dominio crítico de los fundamentos argumentativos
del tomismo; y, finalmente, las consideraciones epistemológicas
incluidas en la tradición escolástica que son expuestas
con un criterio de novedad y seriedad críticas se reflejan, asimismo,
en esta primera parte de la producción de García Bacca.7
Así pues, desde el primer momento,
es preciso destacar la originalidad con que García Bacca trata
los temas tradicionales de la filosofía escolástica, y la
seriedad de sus planteamientos. Nuestro autor acude siempre a las fuentes
de la filosofía escolástica, sin perderse en comentarios
o autores marginales. Las referencias a los ejemplos más clásicos
de la tradición filosófica configuran esta parte de la producción
de García Bacca, y Ie proporcionarán un seguro fundamento
para críticas posteriores a todo tipo de escolástica anquilosada.
García Bacca ha experimentado la escolástica como forma
de pensamiento, en sus niveles más interesantes; ha acudido a las
fuentes del pensamiento escolástico, y ha realizado importantes
ensayos en esta dirección. Todo ello Ie permitirá poseer
un importante arsenal de instrumentos teóricos que utilizará
a lo largo de su obra futura. Y aunque, desde 1936, renuncia a muchas
de sus anteriores perspectivas teóricas, y realiza importantes
críticas al escolasticismo, como forma obsoleta de conocimiento
filosófico, el peso de su primera formación no queda anulado.
El rigor de muchos de sus planteamientos futuros, la seriedad de las deducciones
que realiza en algunos momentos de sus obras, la estructura formal con
que aborda ciertas obras futuras, dejan entrever estas primeras influencias
escolásticas.
Quisiéramos mencionar un elemento
que no puede pasar inadvertido. Desde el comienzo de su producción
filosófica, García Bacca pretende realizar una síntesis
entre el tomismo y la ciencia contemporánea. Este deseo parece
condicionar las primeras etapas de su reflexión teórica.
Y, al mismo tiempo, obligan a considerar desde una perspectiva peculiar
la dedicación de García Bacca al tomismo. Parece como si
esta síntesis resultara imposible, y el mismo autor lo menciona
en muchos de sus primeros escritos; puede tenerse la impresión
de que García Bacca escribe filosofía tomista desde el punto
de vista de rescatar los elementos más interesantes que ella contiene
para colaborar en un diálogo fecundo con las aportaciones de la
ciencia. El resultado es, de alguna manera, negativo. Con la excepción
de algunos conceptos -que aparecen posteriormente en sus obras, y que
representan verdaderas aportaciones de la tradición escolástica-,
la síntesis pretendida resulta imposible de alcanzar, y García
Bacca parece debatirse en un verdadero conflicto. Pues, aunque pronto
renunciará al proyecto de la síntesis mencionada, los resultados
negativos de tal proyecto parecen estar siempre presentes en la reflexión
de García Bacca, y ello tiene consecuencias importantes.
No creemos que puedan comprenderse, con
el suficiente rigor, las características fundamentales del pensamiento
de García Bacca sin tener en cuenta esta dedicación y conocimiento
preciso de la filosofía escolástica. La precisa utilización
de algunos términos, el rigor de las deducciones, la inclusión
de determinados elementos de pensamiento -elementos todos que deberían
estudiarse en monografía independiente que tratara la relación
entre la filosofía escolástica y el pensamiento de García
Bacca- en su obra posterior resultan mucho más claros cuando se
tiene en cuenta el profundo conocimiento de la filosofía y la teología.
Sin embargo, como el mismo autor menciono en muchas ocasiones, pronto
rompió con esta tradición intelectual, y ello Ie posibilitó
liberarse de un esquema rígido, atender a otras tradiciones teóricas,
y rescatar de la síntesis que pretendía en sus primeros
escritos, el rigor, la originalidad y los elementos mas interesantes de
la misma.8
2.2.2.
Lógica matemática y filosofía de las ciencias formales
Un segundo bloque de la obra escrita de
García Bacca puede centrarse en torno a la reflexión filosófica
sobre las ciencias formales: concretamente, lógica y matemática.
Como ya hemos indicado, el interés de García Bacca por las
ciencias formales discurre paralelamente, en su biografía, a sus
trabajos en filosofía escolástica. Se trata de una preocupación
absolutamente característica, que no abandonará a lo largo
de su producción escrita, y que parece influir decisivamente en
toda su obra posterior.
Uno de los aspectos más conocidos,
que ha alcanzado cierto nivel "mítico" y ha hecho olvidar
otras aportaciones de nuestro autor de la obra de García Bacca,
ha sido su dedicación a la lógica matemática. Sin
embargo, como tendremos ocasión de analizar, sus aportaciones no
se reducen, en modo alguno, a este terreno; más aún, las
investigaciones sobre lógica y ciencias formales parecen estar
supeditadas a un proyecto más amplio de reflexión filosófica.
O, en todo caso, no pueden separarse de lo que constituye el núcleo
más personal y original de las aportaciones filosóficas
de García Bacca. Conviene resaltar, sin embargo, la novedad de
las aportaciones de García Bacca en el panorama intelectual español
de los años 30. En las Facultades de Filosofía no se estudiaba
apenas lógica diferente a la aristotélica, ni tampoco se
reflexionaba acerca de las aportaciones metodológicas que provenían
de la investigación de fundamentos en las ciencias formales. Resulta
interesante advertir que la "importación" intelectual
y la apertura realizada por Ortega y sus discípulos, no incluían
importantes elementos de epistemología como eran los relativos
a la lógica y a la filosofía de las ciencias formales. En
este sentido, la obra de García Bacca es absolutamente pionera,
y debe reivindicarse como tal. Posteriormente se realizaron intentos semejantes,
pero el primero lo constituyó el trabajo de García Bacca.
Su participación en la Societat Catalana de Matemátiques,
y sus publicaciones sobre la fundamentación de las matemáticas
9 son muy significativas, y revelan
el ambiente y la importancia de tales trabajos en la Universidad de Barcelona.10
Los trabajos sobre lógica y filosofía
de las matemáticas de García Bacca constituyen una verdadera
avanzada en el ámbito intelectual español. Y ello debe resaltarse
cuando se considera la dificultad de acceso a las grandes obras sobre
el tema que existían en España, y sobre todo, a la falta
de una tradición semejante. Una falta grave, que limitaba tales
investigaciones a los ámbitos de una Facultad de Ciencias, y no
los tenía en cuenta en la Facultad de Filosofía. Comprobar
la importancia que estas materias tenían en las más importantes
universidades europeas, no hace sino aumentar la relevancia de la contribución
de García Bacca. Importancia que no pasó inadvertida en
los ambientes intelectuales de la Facultad de Letras de la Universidad
de la Generalitat catalana, que querían, a toda costa, contar con
la presencia de García Bacca en su claustro. Un deseo que, desgraciadamente,
se vio interrumpido por la guerra civil, y que, por otra parte, supuso
un importante retraso temporal en las investigaciones sobre esta materia
que se llevarían a cabo en nuestro país.
Tres aportaciones bibliográficas
fundamentales, entre otras obras menores, deben ser consideradas en este
apartado de la obra de García Bacca: Assaigs moderns per a la
fonamentació de les matemátiques,11
obra originalmente publicada en catalán; el artículo, absolutamente
pionero, de la Enciclopedia Espasa sobre lógica simbólica;12
y la ya famosa, y agotada Introducción a la lógica
moderna 13, publicada por la
importante "Colección Universitaria Labor" poco antes
del comienzo de la guerra civil. Ensayos que exigen un estudio especial,
y que deben contar entre la historia de la lógica en nuestro país.
14 En todos ellos, aparece con
claridad una doble intención (aun a pesar del diferente nivel técnico
presente en todos ellos, pues no es lo mismo la presentación de
un artículo de enciclopedia, la contribución a una sociedad
matemática, o el estudio introductorio, para el gran público,
de los aspectos esenciales de la lógica matemática). Por
un lado, García Bacca intenta presentar con el necesario rigor
-venciendo la dualidad entre divulgación y vulgarización-
los aspectos más significativos de la lógica simbólica
contemporánea; por otro lado, la peculiarisima consideración
de algunos temas, como ocurre en la Introducción a la lógica
moderna, que van mas allá de la presentación a un público
no iniciado y convierten esa "presentación" en una verdadera
aportación personal que no se limita a una repetición de
obras y conceptos ya clásicos. Al margen de otras consideraciones
más pormenorizadas, el trabajo de García Bacca sobre lógica
y ciencias formales, desgraciadamente interrumpido para España,
debe incluirse como elemento central en la historia de la investigación
filosófica en nuestro país. Trabajo que quedó interrumpido,
que solamente volvió a resurgir con la revista Theoria -en
la que colaboró García Bacca-, y que a partir de los años
50 y 60 -con las intervenciones de Ferrater Mora y la aparición
de diferentes grupos- volvió a estar presente en la Universidad
española. Este retraso, con lo que ello supone, podría haberse
evitado si la labor de García Bacca hubiera tenido continuidad
en nuestro país (que la tuvo, y muy fuerte en los países
de América Latina que tuvieron la suerte de contar con su trabajo
y enseñanza).
Quisiéramos añadir un elemento
adicional a cuanto acabamos de decir. La investigación de García
Bacca sobre la lógica formal y los fundamentos de las ciencias
formales ha estado presente en toda su obra. Me atrevería a decir
que muchos de los elementos más importantes de la misma pueden
pasar inadvertidos si no se tiene en cuenta este interés. Se trata
de una pasión teórica mantenida a lo largo de una carrera
de reflexión filosófica. Y, significativamente, reivindicada
continuamente como un elemento indispensable en toda crítica filosófica
y como uno de los elementos de preparación necesarios con que debe
contar un filósofo. Es algo que destaca cuando se compara con el
ambiente filosófico de la época, no tan sensibilizado a
este tipo de problemas (que hoy tienen amplia carta de ciudadanía
en las universidades españolas); la comparación con los
círculos de Ortega, en Madrid (con la excepción de Zubiri),
es muy significativa (y debe ser reveladora de un tipo de filosofía
que se realizó en España, en uno de los momentos más
importantes del pensamiento español). Quizás la única
transformación que se produjo en el interés constante por
la lógica y las ciencias formales, fue rescatar a éstas
de su nivel de alta especialización y reivindicar, desde diferentes
puntos de vista, su importancia teórica. Es esta una de las constantes
presentes a lo largo de toda la obra de García Bacca.
2.2.3. Filosofía de las ciencias físicas
El bloque de intereses de García
Bacca centrado en torno a la filosofía de las ciencias físicas
se encuentra íntimamente unido al interés por la lógica
y las ciencias formales. Las consideraciones generales realizadas en el
apartado anterior sirven también para éste, no sin antes
advertir la originalidad de esta relación, que dista mucho de ser
tópica. Muchos de los problemas planteados en ambos sectores son
muy divergentes, y el nivel de especialización exige una atención
altamente monográfica. Sigue llamando la atención el inicio
de la preparación de García Bacca en estos terrenos, que
no es un inicio coherente, y que comenzó en España (dentro,
no lo olvidemos, de un marco de filosofía escolástica).
La estancia de García Bacca en Zurich, Munich y Paris, Ie posibilitó
el conocimiento directo de algunos de los últimos desarrollos de
la ciencia física, y de los problemas teóricos que en ellos
se planteaban. Pero este seguimiento sólo podía resultar
fructífero con una preparación previa que, ciertamente,
debió alcanzar niveles de seriedad y rigor incuestionables, a la
par que agotadores, dado el escaso nivel de información de que
se disponía en España para ello.
Junto a los trabajos sobre lógica
y fundamentos de las matemáticas, los trabajos sobre las ciencias
físicas -en particular, acerca de la física teórica
contemporánea-, son tarjeta de presentación indiscutible
de la obra de García Bacca. Pero creemos un error grave limitar
su aportación a estos terrenos (cuya rápida evolución
resulta en ocasiones inalcanzable, si no se está en el centro de
los diferentes núcleos de investigación y no se emplea una
cantidad de tiempo en seguir las diferentes investigaciones teóricas).
En este sentido, no puede dejar de llamar la atención el extraordinario
nivel de información de García Bacca respecto a las direcciones
más importantes de la física contemporánea. Ello
Ie convierte en una excepción significativa dentro de los profesores
universitarios españoles de su tiempo.
La tesis doctoral, presentada en la Universidad
de Barcelona, es un testimonio lo suficientemente importante de los intereses
que comentamos, de la unidad exigida por García Bacca entre los
avances de la lógica, las ciencias formales y los problemas de
la física contemporánea. Se trata de una tesis que versaba
sobre la "estructura lógico-genética de las ciencias
físicas", y que presenta importantes aportaciones -desconocidas,
por supuesto, en el ámbito de los estudios filosóficos españoles
de la época- de teoría de la ciencia. Un interés
semejante, como ocurrió en el caso de la lógica, que es
continuamente renovado -hasta los límites habituales en alguien
que no elige la investigación física como terreno prioritario
de sus investigaciones-, se encuentra presente sin interrupción
en toda la obra de García Bacca. Y la reivindicación de
la necesidad de conocer las aportaciones fundamentales de las ciencias
físicas para realizar cualquier investigación filosófica
es, también, interrumpida. Tal conocimiento puede llevar a un nuevo
tipo de filosofía que no es, en modo alguno, semejante a la propugnada
por el Círculo de Viena o el positivismo lógico, y que García
Bacca pretende desarrollar en multitud de sus escritos. Asimismo, la reflexión
acerca de la técnica moderna, "traducción" evidente
de las aportaciones de la física y las ciencias contemporáneas,
ocupa un lugar central en sus obras, como tendremos ocasión de
comprobar.
No tiene sentido realizar una ordenación,
en este momento, de todas las obras de García Bacca que versan
sobre filosofía de la física. Insistimos, como ya hicimos
en el caso de la lógica, que ello debe ser cuestión de un
trabajo monográfico sobre García Bacca en cuanto "filósofo
de la ciencia". Aquí solo pretendemos delimitar un área
de la producción escrita de García Bacca. Y dentro de esta
producción, cabe destacar una serie de subconjuntos que pensamos
importantes: a) ensayos específicos que pretenden informar acerca
de la situación de la física contemporánea. Tales
ensayos están escritos por un filósofo y para un público
de filósofos, lo que marca una cierta referencia en torno al nivel
de especialización -que no es nunca elemental, como corresponde
a un autor que sabe diferenciar muy bien entre vulgarización y
divulgación-; en este sentido, es importante destacar algunos de
sus primeros escritos 15 y el elevado
número de reseñas bibliográficas que realiza en torno
a obras de teoría física a lo largo de su carrera.16
b) Ensayos acerca de determinadas cuestiones puntuales de la física
contemporánea: es importante mencionar, en este sentido, su ensayo
pionero, publicado en 1941, sobre la teoría de la relatividad,17
así como determinados aspectos puntuales que presentan problemas
filosóficos en las investigaciones contemporáneas de la
ciencia física (entre los que cabe destacar elementos de reflexión
en torno a la teoría cuántica y al principio de indeterminación).
c) La peculiar deducción de determinados conceptos centrales en
las ciencias físicas contemporáneas, a los que García
Bacca pretende situar en un contexto filosófico y establecer, de
una originalísima manera, aplicaciones importantes para la reflexión
filosófica; en este sentido, parece importante atender a los proyectos
de "deducción trascendental vital" que intentan ligar
los determinados tipos de ciencias físicas con el modo de vida
presente en las épocas históricas en que aparecen. d) Los
estudios de historia de la ciencia, 18
que son de una extraordinaria originalidad y revelan la preocupación
por considerar la física y la historia de la ciencia como elementos
centrales del trabajo de un filósofo -y, mucho más, de un
historiador del pensamiento-; algunos de estos trabajos deben incluirse
en el apartado, que comentamos más adelante, de la edición
de textos clásicos, y que en el caso de textos científicos
cuentan con un aparato crítico extremadamente sugerente para un
filósofo e historiador de la ciencia. e) La reflexión especíifica
acerca de los problemas centrales de la filosofía de la ciencia
y su estructura, a cuya consideración ha dedicado, entre otras,
dos obras importantes: un estudio introductorio y un amplio tratado sobre
"teoría y metateoría de la ciencia", en los que
se revelan la extraordinaria originalidad de un pensador independiente
y la preocupación constante de recuperar e incluir la reflexión
sobre la ciencia para cualquier filósofo que quiera hacer filosofía
acorde con su tiempo.19 f) La reflexión
acerca de la técnica, como aplicación práctica de
la ciencia teórica, y que se convierte en uno de los pilares esenciales
de su pensamiento filosófico completo, como tendremos ocasión
de analizar. 20 g) Por ultimo,
es importante advertir que todas las obras de García Bacca se encuentran
"atravesadas" por continuas referencias a la importancia de
la ciencia y de la técnica contemporánea, ofreciendo elementos
de comparación, invitaciones a trabajos posteriores, direcciones
de análisis, etc. y, en cualquier caso, reveladores de una constante
que en el pensamiento de García Bacca nunca ha dejado de tener
importancia.
Aunque este no es un estudio monográfico
sobre la filosofía de la ciencia de García Bacca, quisiéramos
advertir que la originalidad del pensamiento de este autor obliga a considerar
la relación entre su filosofía de la ciencia y los desarrollos
contemporáneos de esta especialidad. Evidentemente, existe en nuestro
autor una ausencia de referencias a las discusiones más recientes
de filosofía científica contemporánea. Pero es preciso
tener en cuenta que García Bacca no es un filósofo de escuela,
preocupado por seguir las últimas discusiones, en cierto modo "escolásticas"
en torno a cualquier tema. Este es un elemento perfectamente coherente
en los rasgos generales de la obra de García Bacca, pero que puede
resultar extraño a quien tenga una formación contemporánea
en filosofía científica. La reflexión sobre los datos
primarios de la ciencia física es el elemento fundamental del trabajo
de García Bacca, y desde esa reflexión (que sí Ie
convierte sin duda en el primer filósofo de la ciencia de la España
del siglo XX, en el sentido de un filósofo y no de un científico
profesional), algunos de los resultados son particularmente sorprendentes
y actuales en la dirección de los problemas esenciales que hoy
día tiene la filosofía de la ciencia actual. En cualquier
caso, siempre es necesario tener en cuenta que, como en el caso de la
lógica y las matemáticas, García Bacca ha defendido
siempre la inexcusable atención que debe dedicar a estos temas
quien desee hacer filosofía interesante y comprenda el reto que
la ciencia plantea a la filosofía (reto que ya entendió
muy bien Kant).
2.2.4.
Traducciones
Una importante sección de la producción
escrita de García Bacca se centra en torno a traducciones de diferentes
tipos, aunque con una marcada insistencia en las obras de los clásicos
griegos y latinos. Parte de su estancia en la Universidad de México
(1942-46) y algunos de los momentos de su trabajo en Venezuela, han estado
presididos por una importante labor como traductor, que debe ser tenida
muy en cuenta.
Puede correrse el peligro de relegar la
obra de García Bacca como traductor a un segundo plano respecto
de otras obras originales o de sus contribuciones a la filosofía
de la ciencia, la lógica o las matemáticas. Este es un error
que, en el caso de García Bacca -como ocurre con todo verdadero
traductor-, debe evitarse. Porque las traducciones realizadas por García
Bacca encierran toda una serie de aspectos importantes desde un punto
de vista teórico, y están vinculadas a elementos centrales
de su pensamiento filosófico. Vinculadas por dos motivos: a) por
una relación obvia de los clásicos del pensamiento y de
la literatura con la obra del mismo García Bacca; b) por la existencia,
implícita, pero reconocida, de una peculiar teoría de la
traducción, que se encuentra unida a la teoría del lenguaje
y de la reivindicación del castellano como instrumento filosófico
de gran importancia. Tendremos ocasión de analizarlo con un mayor
detenimiento más adelante, pero conviene advertirlo desde el primer
momento. Asimismo, en la labor traductora de García Bacca se encuentra
presente la necesidad de hacer accesible al lector castellano algunas
de las obras clásicas que permanecían lejanas a él
por obvios motivos de dificultad lingüística. Es un dato que
conviene analizar con un mayor detenimiento, y que sitúa a García
Bacca entre aquellos intelectuales que procuraron construir una firme
base para la cultura que se expresa en castellano, un elemento esencial
de toda tradición cultural y que solamente puede emprenderse desde
coordenadas intelectuales muy determinadas; y, lo que es más importante,
desde un plan y perspectiva de trabajo delineados con precisión.
Como hemos dicho, las traducciones de García
Bacca merecen el objeto de un estudio específico. Todas ellas se
realizan desde un conjunto de supuestos teóricos, que tienen muy
en cuenta la diferencia de lenguajes, las peculiaridades del lenguaje
extranjero que debe traducirse y las peculiaridades del castellano. Leer
una traducción de García Bacca supone atender a un "tratado
práctico" sobre la importancia de las voces medias griegas,
de los genitivos latinos o de algunos términos compuestos alemanes;
supone asistir al "espectáculo" de una teoría
de la traducción hecha práctica concreta. Y, junto a todo
ello, un extraordinario dominio del idioma castellano, en sus niveles
más profundos, que llega, incluso, hasta la elaboración
de neologismos cuando la ausencia de términos habituales los hace
necesarios. Las traducciones de García Bacca incluyen, como importante
elemento adicional, un conjunto de notas y, en ocasiones, importantes
apéndices "hermenéuticos".21
Ellos constituyen un "aparato críitico" de la traducción,
que no se limita a ser un mero comentario de las dificultades o características
del texto a traducir, sino una verdadera reflexión filosófica
de extraordinaria originalidad. Como hemos advertido anteriormente, un
estudio monográfico de las traducciones de García Bacca
puede arrojar datos de gran interés, no sólo sobre su pensamiento,
sino sobre algunos elementos teóricos de la tarea de traducción.
Conviene no olvidar, por último, que las traducciones de García
Bacca suelen encontrar frecuentes críticas por parte de los traductores
con una mera formación lingüística. Tales críticas
resaltan el hecho de que García Bacca no respeta la originalidad
del texto a traducir, sino que éste sufre un importante proceso
de transformación, que resulta irreconocible al término
de la traducción. Entrar en esta cuestión exige abordar
el mismo centro de la teoría del texto y de la teoría de
la traducción, y algo que no puede ser, en modo alguno, marginal,
respecto al problema que mencionamos: la peculiaridad de que sea un literato
o un filósofo el que traduzca textos de su misma materia, y que éste
intente "traducir" una experiencia teórica o literaria
y no sólo el mero soporte de la misma.22
Conviene distinguir, entre las diferentes
traducciones de García Bacca, toda una serie de grupos diferentes.
Como advertencia previa, es importante considerar que la labor traductora
de García Bacca va dirigida a América Latina (y ello obliga
a pensar, una vez más, en la contribución de los exiliados
españoles de posguerra al ambiente cultural de América Latina).
Es un dato que califica muchas de las ediciones de García Bacca,
algunas de ellas encargadas (como en el caso de México), por organismos
oficiales. Podrían hacerse los siguientes grupos de traducciones
(fundamentalmente del griego, latín y alemán al castellano):
a) filosofía griega: destacan las traducciones de los presocráticos,
de Platón, Aristóteles, Jenofonte y de algunos autores helenísticos;23
b) filosofía romana: algunas de las obras de Cicerón y de
los estoicos romanos; 24 c) filosofía
de la ciencia: entre ellas, destacan textos de los clásicos griegos
del pensamiento científico, de Newton y de los lógicos contemporáneos;25
d) filosofía escolástica: incluye algunas de las traducciones
primeras de García Bacca, así como las versiones de determinados
autores escolásticos del siglo XVII colonial en Venezuela (Bello,
Briceño y Quevedo Villegas), así como alguna obra importante
de Tomás de Aquino; 26 e)
textos alemanes, entre los que destacan las traducciones de algunas de
las obras de Kant, Hegel, Marx, Hölderlin, Heidegger y diferentes
tratados en lengua alemana.27
Mención aparte en el conjunto de
traducciones de García Bacca, merece la traducción de las
obras completas de Platón verdadera obra de madurez, que recoge
algunas de las traducciones realizadas anteriormente, y que ha supuesto
un importante esfuerzo teórico. No solamente por la importancia
de la tarea, sino también por la calidad y originalidad de la misma
que se encuentra en conexión con cuanto acabamos de decir de la
peculiaridad inherente a todas las traducciones de García Bacca.
Los prólogos de los diferentes volúmenes, las notas de edición
y las claves hermenéuticas, constituyen por sí solas un
verdadero monumento de la investigación sobre Platón en
lengua castellana, de una importancia difícilmente ponderable.
28
2.2.5.
Antologías y ediciones
Las antologías y ediciones de García
Bacca suponen una parte importante de su obra. Ni que decir tiene que
algunas de ellas se encuentran a mitad de camino entre las traducciones,
las obras de historia intelectual y la importancia concedida al conocimiento
de determinadas figuras del pensamiento
Entre las antologías y ediciones,
conviene destacar los siguientes grupos: 1) antologías de textos
de historia de la filosofia; 29
2) antologías de textos de historia de la ciencia (textos fundamentalmente
reservados a la etapa clásica de la historia de la ciencia, y a
algunas aportaciones de la lógica y de la física contemporáneas);30
3) antologías de textos de pensadores venezolanos y colombianos.31
Este ultimo grupo constituye una tarea de extremada importancia para la
historia intelectual de Colombia y Venezuela, que ha sido ampliamente
reconocida, y que puede sentar las bases documentales para una historia
crítica del pensamiento colonial de estos países. Estas
obras muestran una vez más la amplitud de intereses de García
Bacca y el alcance de su obra como investigador, al tiempo que señalan
una de sus contribuciones más importantes al conocimiento de la
historia de los países que Ie han dado su acogida. 4) Ediciones
de algunas obras clásicas que no se poseían todavía
en castellano: la tesis doctoral de K. Marx (que fue la primera traducción
de esta obra), algunas ediciones de obras de Heidegger, los discursos
pedagógicos de Hegel, determinados trabajos de A. Bello y Simón
Rodríguez, entre otros.32
2.2.6. Historia de la filosofía y de la ciencia
La filosofía de García Bacca
no puede considerarse en su totalidad sin tener en cuenta sus trabajos
como historiador de la filosofía. Algunas de sus obras fundamentales
y muchos de sus artículos se refieren a este ámbito de la
investigación filosófica.
La consideración que tiene García
Bacca de la historia de la filosofía es altamente peculiar y exigiría,
asimismo, un comentario monográfico. En los trabajos de nuestro
autor sobre la historia de la filosofía, que se separa de la tarea
comúnmente atribuida a un historiador clásico, pueden encontrarse
algunas de las claves fundamentales de su pensamiento en una relación
estrechamente vinculada con los aspectos mas originales de su obra. Es
en los trabajos de historia "filosófica" donde García
Bacca expresa muchos de sus presupuestos intelectuales, forjados en ámbitos
diferentes (tales como la ontología, filosofía de la ciencia,
lógica, etc.) y que se sintetizan en la originalísima interpretación
que realiza de algunos aspectos fundamentales de los clásicos en
filosofía. No puede dejar de llamar la atención al leer
alguna obra de García Bacca sobre historia de la filosofía
la peculiaridad de muchos de sus planteamientos y de qué modo expresa,
en el comentario de ciertos autores, algunos aspectos esenciales de su
propio pensamiento. García Bacca conoce bien la tradición
histórica de la filosofía que proviene de Dilthey y Windelband,
ha asimilado muchos de los planteamientos críticos de las escuelas
positivistas de historia de la filosofía y todo ello aparece en
sus trabajos. Pero al mismo tiempo, y este elemento es fundamental, considera
la historia de la filosofía como una historia que no puede, en
modo alguno, ser neutral. En realidad, la historia de la filosofía
de García Bacca es un permanente diálogo con los diferentes
autores, exento muchas veces del aparato crítico al uso entre los
historiadores, y que Ie sirve para aquilatar muchas de sus ideas personales.
Es algo así como un "campo de experimentación"
y de enfrentamiento de la propia filosofía de García Bacca
con los diferentes autores clásicos de la historia del pensamiento.
En este sentido, se aparta totalmente de los historiadores convencionales,
y ofrece en sus obras verdaderos ensayos de interpretación personal.
El trabajo sobre historia de la filosofía
debe verse en conexión con los ensayos de historia de la ciencia,
a los que nuestro autor ha dedicado también su atención.
Evidentemente, esto parece ser una novedad en el momento en que García
Bacca está escribiendo, y en el ámbito lingüístico
en que lo hace (el mundo anglosajón llevaba ya cierto tiempo preocupado
por cuestiones de historia de la ciencia, como cuestiones centrales y
fundamentales de cualquier investigación sistemática). Parece
que García Bacca no considera completa su referencia a las aportaciones
sistemáticas de la filosofía de la lógica, las matemáticas
y la física, sin incluir junto a ellas referencias históricas.
De este modo, ha de resultar, necesariamente, incomplete todo análisis
de la obra de García Bacca que no tenga en cuenta la preocupación
histórica de nuestro autor. Una preocupación que, como tendremos
ocasión de analizar, hunde sus raíces en algunos de los
elementos más fundamentales de su propia filosofia.
Podríamos señalar cinco aspectos
diferentes, que de forma global aparecen en las obras de historia de la
filosofía de García Bacca. Se trata de puntos que deben
someterse a un riguroso examen y ampliación monográfica
y que, al mismo tiempo, como ya hemos indicado, tienen una gran relación
con los elementos más característicos del propio pensamiento
de García Bacca: 1) su visión de la historia de la filosofía
no es una visión continuista, sino esencialmente rupturista; existen
serias diferencias entre las diferentes épocas y autores, y la
misma historia de la filosofía parece seguir un proceso ascendente;
los criterios de ruptura se encuentran asociados a las concepciones de
filosofía interpretativa, transformadora y transustanciadora, que
examinaremos más adelante (y que parecen corresponder, en conjunto,
a la filosofía griega y medieval, a la filosofía moderna
y a la filosofía contemporánea desde Kant y Hegel). 2) García
Bacca presenta el pensamiento de los autores filosóficos estructurados
según planes, lo que obliga a considerar, con un cierto rasgo de
totalidad y de cohesión el pensamiento de los diferentes filósofos;
la estructuración según planes de los diferentes pensamientos
filosóficos es una importante aportación de García
Bacca, que ofrece notables posibilidades metodológicas para el
análisis de las obras de determinados autores (aunque, en ocasiones,
semejante estructuración pueda parecer privada de una base documental
coherente, o choque con la práctica historiográfica tradicional).
3) García Bacca tiene un gran interés en analizar el pensamiento
de los diferentes autores y de las distintas épocas filosóficas
en relación con los tipos de vida que les subyacen; en este sentido,
parece importante advertir la consideración que otorga a lo que
denomina "deducción trascendental-vital" y que une aspectos
de teoría del conocimiento, desarrollos conceptuales y planes de
vida concretos de cada época y de cada autor; más adelante
tendremos ocasión de advertirlo, pues este elemento presenta conexiones
con las categorías de "universo-mundo" y "significado-sentido",
siempre presentes en la filosofía de García Bacca. Ni que
decir tiene que un planteamiento semejante ofrecerá sorpresas interpretativas,
algunas de las cuales son de una gran calidad deductiva y sumamente ilustrativas.
4) La referencia a la historia de la filosofía y de la ciencia
es constante en el pensamiento de García Bacca: de ahí la
importancia que tienen sus obras de historia de la filosofía; sin
embargo, existe una interesante coimplicación entre las investigaciones
historiográficas y algunos elementos centrales de la antropología,
teoría del conocimiento y ontología de García Bacca.
En este sentido, el plan general de la historia de la filosofía
que García Bacca sostiene, se incluye totalmente dentro de la obra
de nuestro autor, y nunca puede desligarse el esquema interpretativo de
la historia de la filosofía de su propia filosofía, y ello
desde la consideración "rupturista" de la historia de
la filosofía, hasta la precisión y juicio global de la importancia
de algunos autores. 5) Dado su planteamiento no continuista de la historia
de la filosofía, García Bacca tiene especial interés
en señalar los momentos y planes esenciales de la historia de la
filosofía, sin abordar otros aspectos que pueden parecer marginales
(y son importantes para los historiadores actuales); se trata de señalar
momentos de especial importancia, en los que la historia de la filosofía
y de la ciencia ha tenido inflexiones significativas. 6) La historia de
la filosofía de García Bacca dista mucho de ser una exposición
neutral de la misma; 33 García
Bacca mantiene una audacia de interpretación que puede parecer
extraña a quienes están acostumbrados a comentarios más
académicos de la historia del pensamiento. La historia de la filosofía
elaborada por García Bacca es, en algunos momentos, una historia
de los "enfrentamientos" del propio autor con los autores clásicos,
lo que otorga un elemento de personalidad propia a muchos de sus análisis.
7) La historia de la filosofía de García Bacca no es, como
puede deducirse de lo dicho hasta el momento, una historia académica
al uso, ni un trabajo en el que puedan delinearse con claridad antecedentes
interpretativos; se trata, más bien, de un enfrentamiento con los
textos de los filósofos y con los "planes" filosóficos
que éstos construyen. Semejante falta de academicismo, confesada
muchas veces por García Bacca, resulta llamativa hoy día
-aunque sea algo común en la filosofía de García
Bacca-, pero, al mismo tiempo, no debe olvidarse que las obras de historia
de la filosofía y de la ciencia se encuentran llenas de interpretaciones
extraordinariamente sugerentes, que pueden dirigir una determinada lectura
o fundamentar la interpretación global de un autor determinado.
8) La ciencia y la técnica actuales, así como los proyectos
de "transustanciación" y "transformación"
de la mera realidad dada son referencias constantes en el modo de historiar
de García Bacca; verdaderos términos desde donde juzgar
la validez de los diferentes proyectos filosóficos, contribuyen
a privilegiar los aspectos más significativos del pensamiento humano
y a desviar la atención de una mera lectura internalista de la
historia de la filosofía.
2.2.7.
Obras de exposición del propio pensamiento
Puede parecer extraño mencionar,
en un apartado diferente de la producción bibliográfica
de García Bacca, las obras en que nuestro autor expresa de un modo
más explícito su propio pensamiento. Sin embargo, ante la
amplitud y diversificación de la obra de García Bacca parece
necesario hacerlo así. Evidentemente, en todas las demás
secciones de la bibliografía de García Bacca se expone el
propio pensamiento del autor; pero ello no obsta para que en determinadas
obras construya explícitamente las tesis personales que fundamentan
otras aproximaciones teóricas, que constituirán la base
de posteriores trabajos. Se trata, simplemente, de una tarea de clasificación;
una tarea que, en el caso de la riqueza y amplitud de García Bacca,
parece necesario tener en cuenta.
Dado el carácter de nuestro trabajo,
dedicaremos una atención preponderante al estudio de estas obras,
ya que en ellas parece expresarse el núcleo más importante
del pensamiento de García Bacca. De ahí que sólo
hagamos una breve referencia en este apartado. Entre estas obras habría
que destacar: Introducción al filosofar (1939); Invitación
al filosofar (2 Vols., 1940); Filosofía en metáforas y parábolas
(1945); Antropología filosófica contemporánea (1957);
Elementos de filosofía (1959); Antropología y ciencia contemporáneas
(1961); Metafísica (1963); Humanismo teórico, practico y
positivo según Marx (1965); Invitación a filosofar según
espíritu y letra de Antonio Machado (1967); Elogio de la técnica
(1968); Curso sistemático de filosofía actual (1969); Cosas
y personas (1977); Teoría y metateoría de la ciencia (1977);
Infinito, transfinito, finito (1984), y la serie de Tres ejercicios literario-filosóficos...
(Sobre Dialéctica, Economía, Antropología, Metafísica,
Moral, Lógica, etc.) En curso de publicación, y de los
que han aparecido ya los tres primeros (1983-84).
Nos referimos en esta sección a obras
explícitamente dedicadas al tratamiento de algún tema monográfico,
pero que, sin embargo, revelan aportaciones de gran originalidad. En muchas
de estas obras se encuentran las raíces de actitudes de García
Bacca hacia la filosofía de la ciencia o hacia la historia. En
ellas se expresa la síntesis de lo más valioso del pensamiento
de nuestro autor. Conviene no olvidar, sin embargo, que estas obras no
constituyen, en modo alguno, el único lugar en que García
Bacca expone su propio pensamiento, ya que a lo largo de todos sus escritos
aparecen muestras de sus propias ideas originales. Sin embargo, es necesario
tener en cuenta que en estas obras, con diferente rigor de expresión
y de novedad, se exponen las aportaciones fundamentales del pensamiento
de nuestro autor.
2.2.8.
Artículos breves
García Bacca ha escrito, hasta el
momento, más de 300 artículos breves, que han aparecido
en diferentes publicaciones periódicas. Algunos de estos escritos
se han reunido en compilaciones, 34
lo que resuelve parcialmente el problema que supone la difícil
accesibilidad de muchas de estas publicaciones. Desgraciadamente para
el lector e investigador español, algunas de las revistas y publicaciones
en que solía colaborar con cierta frecuencia García Bacca
son ya difíciles de encontrar.
No puede pasar inadvertido el hecho de que
una parte importante de la bibliografía de García Bacca
se encuentra en forma de artículos breves. La expresión
filosófica en forma de artículos dista mucho de ser semejante
a la que aparece en determinados tratados o ensayos monográficos,
que permiten una mayor amplitud y profundidad. Los artículos de
García Bacca pueden ordenarse en torno a dos clases diferentes:
a) artículos de divulgación, que casi siempre tienen un
fondo filosófico, y en los que García Bacca trata una enorme
diversidad de temas, dirigidos a un público no especializado; b)
artículos especializados, que aparecen en determinadas revistas
filosóficas (o en aquellas que acogen la expresión filosófica
en sus páginas), y que constituyen algunos verdaderos elementos
centrales en la elaboración del pensamiento de García Bacca.
Estos últimos son, como parece obvio, semejantes en estilo y estructura
a los ensayos más importantes de nuestro filósofo. Sin embargo,
la división que acabamos de realizar, y que puede completarse repasando
la bibliografía de artículos, año por año,
corresponde a una profunda diferencia de forma, pero no tanto a una diferencia
de estilo y profundidad de pensamiento. Este elemento debe plantear la
diferencia que existe, para García Bacca, entre la vulgarización
y la divulgación. Muchos de los artículos escritos para
revistas de información humanística (que se encuentran entre
las más importantes de la comunidad intelectual de América
Latina), así como los escritos para suplementos dominicales de
algún periódico, revistas generales de cultura o pequeñas
colaboraciones en revistas de diferentes tipos, presentan una unidad de
fondo con los temas más arduos de su pensamiento. Muchos de ellos
expresan, de un modo extraordinariamente claro, algunas de sus intuiciones
teóricas más certeras. Y, desde luego, algunos de los artículos
constituyen verdaderas piezas estilísticas, en las que la calidad
de la expresión se une a la profundidad de la deducción,
permitiendo, eso si, por la brevedad del artículo, algunas licencias
de forma que no parecerían tan evidentes en el caso de ensayos
más formales. Los artículos no técnicos de García
Bacca son, en muchas ocasiones, verdaderas piezas literarias. Son como
expresiones "puntuales" y fragmentarias de su propio pensamiento.
La amplia producción de artículos,
que en algunos años adquiere niveles verdaderamente sorprendentes
-1948, 1949, 1954-57, 1966-67, por citar algunos años particularmente
densos-, refleja un elemento de la obra de García Bacca que no
puede pasar desapercibido. Se trata de una labor de divulgación
y de presencia de la reflexión filosófica en diferentes
sectores y áreas de la cultura de un país. Es significativo
advertir la ausencia de temas de información general, y la escasez
de referencias a la realidad concreta, que siempre parece ser el núcleo
de un artículo. La decidida convicción de hacer presente
la filosofía en un determinado ámbito, y de procurar que
la reflexión filosófica salga de las aulas académicas,
es una tarea encomiable, que ha sido ampliamente comentada. No debe olvidarse
que García Bacca, como tantos otros exiliados, contribuyó
decisivamente a la creación de una conciencia filosófica
y de una educación universitaria en Venezuela. En esta dirección
debe entenderse la producción constante de los artículos
de García Bacca. Una tradición que no puede resultar en
nada ajena a quien conoció la obra de Ortega y a quien estaba acostumbrado
a hacer presente la reflexión filosófica en determinados
niveles no especialmente académicos. Y que tiene una importancia
particular para quien sabe construir, mediante un artículo, un
pequeño ensayo en torno a una idea simple en apariencia, porque
pequeños ensayos, de una enorme claridad y calidad literaria, son
los artículos de García Bacca.
2.2.9. Recensiones
y reseñas bibliográficas
Cuanto acabamos de decir respecto a los
artículos de García Bacca, puede aplicarse a la enorme producción
de reseñas bibliográficas que aparecen en su obra. Más
de 500 reseñas y recensiones de libros constituyen argumento suficiente
para tomar en serio la obra de un hombre que piensa en la importancia
decisiva que tiene toda tarea seria de información bibliográfica.
Sorprendentemente, la mayoría de
las recensiones de García Bacca no aparecen en revistas especializadas
en filosofía -de las que tan escasa estaba y está todavía,
la reflexión filosófica en castellano- a diferencia de la
filosofía que se elabora en otros idiomas. Se trata de revistas
de alta divulgación y de revistas de humanidades de un nivel elevado.
En ellas García Bacca se encuentra siempre presente durante un
período de más de 20 años, con reseñas puntuales
de las novedades más importantes del mundo editorial de la filosofía
y de las ciencias. Muchas de las obras reseñadas por García
Bacca siguen sin estar traducidas, a pesar de su importancia. Pero mediante
su noticia bibliográfica, el lector podía enterarse de las
novedades, cuando ello resultaba difícil en algunos de los momentos
importantes de la vida intelectual de América Latina. Conviene
no olvidar que García Bacca está escribiendo en, desde,
y para América Latina. Y esa conciencia de origen parece ser importante
en la selección y rigor de sus comentarios bibliográficos.
De nuevo parece encontrarse aquí un deseo de educación y
de aportar un determinado nivel de conocimiento; deseo que se convierte
en verdadera tarea cuando se conoce la dificultad y tedio de una importante
reseña bibliográfica.
Las reseñas de García Bacca
suelen presentar la forma de breves fichas bibliograficas en la mayoría
de ocasiones, y no de "ensayos bibliográficos". Resulta
sorprendente la selección de las obras reseñadas, la actualidad
de los comentarios y la variedad de los libros analizados. Selección
limitada, fundamentalmente, a obras clave para la reflexión científica
y filosófica, que se encuentra en concordancia con los intereses
centrales de la producción de García Bacca. Actualidad total,
ya que se reseñan libros importantes casi en el mismo momento de
aparecer (algo que sólo puede valorar quien conoce las dificultades
de distribución e información bibliográfica en muchos
de los países de habla hispana). Variedad que, además de
cubrir los ámbitos centrales en el pensamiento de García
Bacca, incluye muchos títulos importantes por su rigor o interés
para determinados temas. No es necesario advertir, por último,
que como ocurre en toda seria reseña bibliográfica, el autor
deja entrever sus propias opiniones, con lo que el estudio de estas reseñas,
limitadas a veces al contenido de los libros, son un elemento importante
para conocer desde una perspectiva fragmentaria algunas de las ideas centrales
de García Bacca.
2.3. Los presupuestos
de un pensamiento original
Todo pensamiento original en filosofía
parte de una serie de presupuestos, que encuentran acogida en una elaboración
discursiva más completa. El pensamiento de García Bacca
no es una excepción al respecto. Las aportaciones fundamentales
de su pensamiento se encuentran reflejadas a lo largo de su obra. Sin
embargo, existen una serie de referencias que equivalen a los presupuestos
de los que hablábamos. Se trata de confesiones personales, de ideas
que se encuentran presentes a lo largo de su obra, pero que no aparecen
explícitamente, porque pertenecen, por así decirlo, al "fuero
interno" de nuestro autor. Algunas afirmaciones son, en realidad,
verdaderas confesiones metodológicas; otras lo serán meramente
personales. Y casi ninguna de ellas tiene estructura sistemática
determinada. Pero creemos que advertir semejantes rasgos es importante
para comprender la filosofía de García Bacca, sus obras
fundamentales y, más aún, algunos de los presupuestos desde
donde esas obras se escriben y esa filosofía se construye.
2.3.1.
Filosofía como "confesión vital"
Desde momentos muy iniciales del pensamiento
de García Bacca, la filosofía responde a una exigencia vital,
mediante la cual la filosofía se convierte en una necesidad expresiva
y en una verdadera confesión vital. Es importante retener este
factor, presente a lo largo de toda la obra de García Bacca, y
que supone unir la reflexión filosófica con toda una serie
de cuestiones vitales. Puede entenderse, si se tiene en cuenta este rasgo,
los tonos de un personalismo absoluto, y la libertad frente a determinadas
escuelas y servidumbres teóricas, que aparecen con claridad en
la obra de García Bacca.
Así, afirmará en una de sus
primeras obras en que expresa su propia concepción de la filosofía,
que "para componer esta obra he tenido que desvergonzarme un poco...
[En esta obra] los ojos del lector clarividente y avisado verán,
sin velos de ninguna clase, el tipo de hombre que filosofa y mi vida en
trance de filosofar".35 Asimismo,
no dudará en afirmar que frente a obras de carácter más
abstracto, se encuentra forzado a escribir obras de tipo diferente; un
cambio que Ie ha supuesto descubrir elementos personales, con ese mismo
tinte de desvergüenza y de clara evidencia de las propias preocupaciones
vitales. Particularmente significativa es la siguiente confesión:
"Mi breve historia literaria la llenan casi enteramente producciones
del tipo "noche en desierto lunar": ideales constelaciones perdidas
en bóveda cerrada de sistema sobre la inmensa y seca planicie-tabla-rasa
que llaman entendimiento. [...] Para el entendimiento puro, no resulta
problema ni preocupación la belleza. El entendimiento puro en el
hombre no tiene cara de hombre... Al escribir de lógica matemática,
nunca me preocupé de si era guapa o fea mi vida mental y mi vida
humana. Ahora, al proponerme mirar las cosas y las ideas desde el punto
de vista de la vida, mi vanidad de mozo, que no es pequeña ni poco
susceptible, no puede pasar largo rato sin mirar en el espejo que cara
hace mi vida intelectual humana [...]. Me trae sin cuidado el que sea
verdadera o falsa. Me preocupa inquietamente si es hermosa o fea".36
Este último es un fragmento importante en la evolución del
mismo pensamiento de García Bacca, ya que da paso a una etapa que
nunca abandonará: la reflexión filosófica es una
reflexión íntimamente unida a la vida. García Bacca,
cuidadoso siempre de la expresión lingüística, habla
aquí de "vida intelectual humana", con cuanto ello supone
de unidad entre reflexión y experiencia vital. Bien es cierto que
semejante atención a la vida concreta presenta una especial importancia
en un período determinado de la producción de García
Bacca, y que tiene resonancias existencialistas y vitalistas (en la tradición
de Ortega, Dilthey y Heidegger), pero siempre se encuentra presente a
lo largo de su obra. Para García Bacca, la actividad filosófica
es siempre una actividad vitalmente comprometida, y debe expresar las
preocupaciones vitales. En eso es totalmente coherente. Muchas de las
peculiaridades de su estilo, de su propio modo de filosofar y de algunas
deducciones, ciertamente audaces, sólo podrán comprenderse
si se tiene en cuenta esta relación de la filosofía con
la misma vida concreta y las experiencias que de ella se derivan.
En un sentido semejante y como prólogo
a una obra que intenta ser una historia de la filosofía natural
clásica, afirma: "esta mi obra presente, como las últimas
que he dado a luz, son "confesiones intelectuales"; exposición,
en forma científica, de mi interior desarrollo espiritual.[...]
Pero conste que el "intra-cuerpo" de esta obra, la manera como
la noto por dentro, es la de un "ensayo" y una "introducción
vital", no de otra manera a como un niño pudiera vivir las
matemáticas superiores o la física moderna".37
Es un texto importante por una doble razón: vuelve a insistir en
que su obra filosófica es una "introducción vital"
-y, en este sentido, pretende encontrarse unida a su propia vida-; pero,
al mismo tiempo, plantea la relación vital en un área que
puede parecer más alejada de la propia experiencia vital, como
es la filosofía natural. Con términos de Ortega, insiste
en la necesidad de expresar como siente por dentro esa obra (traducción
peculiar y original del concepto de "intra-cuerpo", en términos
de experiencia propia y vivida), y cómo una relación semejante
entre la propia vida y la reflexión filosófica de otros
autores ha de estar siempre presente en inseparable unidad. Notemos que
aquí no se trata tanto de expresar reflexiones filosóficas
o concepciones propias (donde semejante relación parece estar más
justificada y es de esperar que exista), sino de hacer historia o de exponer,
críticamente, interpretaciones de otros filósofos. Como
tendremos ocasión de ver, este elemento, importante para la propia
situación de la filosofía de García Bacca, dará
lugar a un peculiar método de investigación historiográfica.
Baste, por el momento, precisar un importante
punto de partida que orientara gran parte de la producción filosófica
de García Bacca: su relación con el tipo de vida de su autor
y la insistencia en la necesidad de que la filosofía sea una especie
de "confesión vital". Tengamos en cuenta que lo que comienza,
en una determinada época temprana, a ser una orientación
intelectual, tiene en las obras más importantes de la madurez una
traducción claramente metodológica, que se enriquecerá
con conceptos y argumentaciones precisas. Y, al mismo tiempo, permite
entender el elevado tono personal que preside muchos de los escritos de
García Bacca y constituye uno de los rasgos más peculiares
de su propio estilo filosófico.
2.3.2. La negación
de toda imparcialidad filosófica
Unida a la relación existente entre
conocimiento y vida, entre actividad filosófica y vida concreta,
se encuentra, para García Bacca, la absoluta negación de
toda neutralidad en el conocimiento y en la vida. Toda su obra abunda
en apasionadas tomas de partido y en combates por una neutralidad que
solamente puede admitirse como un preliminar que permita un compromiso
y una parcialidad mayor. Semejante huida de toda neutralidad, y la afirmación
explícita de la necesidad de compromiso puede entenderse en relación
con el postulado de un peculiar vitalismo que preside gran parte de la
obra de García Bacca. Las propuestas teóricas de García
Bacca son siempre apuestas realizadas desde la parcialidad teórica
y vital.
García Bacca es explícito cuando
afirma que "no hay imparcialidad frente a ninguna cosa",38
como lema ya explícito de lo que viene sosteniendo entre líneas
y con un decidido convencimiento. Asimismo, en una cita ya clásica,
afirma respecto a la historia de la filosofía: "Seamos sinceros.
No hay historia de la filosofía imparcial. Lo que más se
acerca a ese indiscutible Ideal es la edición de las obras completas
de los filósofos. Y aun así, el simple orden cronológico
es ya un "juicio", una "selección". Cualquier
otro tipo de obra de historia de la filosofia es, inevitablemente, una
selección hasta del material. Y ninguna " selección"
es imparcial. Todas son tendenciosas. Lo único que exige el valor
de sinceridad es declarar, admitir, el criterio selectivo, y atenerse
a las consecuencias...".39
Creemos que la confesión de parcialidad es suficientemente explícita;
y debe tenerse en cuenta que se va a mantener a lo largo de toda la obra
de nuestro autor. Podría decirse que la filosofía de García
Bacca es una confesión de parcialidad. Aunque, evidentemente, como
ocurre con toda seria reflexión filosófica, se delimita
la parcialidad y se dan razones suficientes para defenderla. Pero siempre
se encuentra presente semejante reto. No puede ocurrir de otro modo para
quien considera que hacer filosofia es una vocación, una carga
y un verdadero "endemoniamiento".40
Pero nuestra referencia a la falta de neutralidad
de García Bacca queda incompleta si no mencionamos un elemento
que tiene extraordinaria importancia, como veremos, en el pensamiento
de nuestro autor. Se trata de la categoría de "material en
bruto" (presupuesto para transformación y creación),
que preside muchas de las deducciones de nuestro filósofo, como tendremos
ocasión de comprobar. Y, junto a ella, la noción de "plan
filosófico", incluye elementos de parcialidad, que orientan
toda reflexión filosófica y elaboran ese "plan".
En cierta medida, gran parte de la obra de García Bacca pretende
clarificar las diferentes "parcialidades" y presupuestos de
los filósofos y de los grandes planes científicos en la
historia intelectual de Occidente. Solamente desde la parcialidad puede
considerarse todo lo real como "material bruto" para transformaciones
y creaciones y elaborar un plan filosófico o científico
determinado. Material en bruto, plan filosófico (o científico)
y parcialidad forman una verdadera unidad indisociable. Lo importante
es clarificarla en cada paso. Es este un punto de partida del pensamiento
de García Bacca.
Y junto a ese elemento constante en el pensamiento
de García Bacca, existe una referencia explícita al tema de la
parcialidad en relación con el proceso del conocimiento (y con
el proceso de la acción). El conocimiento debe partir de ciertos
presupuestos, iniciales a todo proceso cognoscitivo, que no pueden eludirse
a no ser que desaparezca el mismo conocimiento. Un tema que tiene una
estrecha relación con la "teoría de los datos",
presente en la Metafísica y que parece corresponderse con
el actual interés existente en la discusión acerca de la
neutralidad del conocimiento. Recordemos la siguiente afirmación,
característica del estilo de García Bacca: " [...]
aun antes de toda teoría, prevención, aviso, nos
hallamos ya, como en estado natural, dados a, entregados a, rendidos
a ver, oír, pensar, querer, desear... cosas, verdades, valores,
bienes... Y que, darse, rendirse sin condiciones, entregarse sin reservas
constituya una condición que hace posible conocimiento en firme,
querer de verdad, obrar efectivamente".41
De este modo, antes de poder realizar cualquier acto cognoscitivo (u otro
cualquiera propio de la actividad humana), nos vemos implicados en un
conjunto de realidades presupuestas por el y que es necesario tener en
cuenta. De hecho, ningún acto verdaderamente humano puede realizarse
sin tener en cuenta esa base previa.42
2.3.3.
La independencia frente a toda "moda" filosófica
Muy pocos elementos de la obra de García
Bacca pueden comprenderse si no se tiene en cuenta el convencimiento de
nuestro autor acerca de la importancia que tiene mantener una libertad
teórica, que respete la libertad de las propias deducciones y de
la propia reflexión. Toda la obra de García Bacca se asienta
en una verdadera perspectiva de independencia teórica frente a
modas, sistemas o tradiciones de pensamiento configuradas. No se trata
con todo, de un rechazo frontal a esas tradiciones (ello sería
ingenuo, en filosofía); sino de un rechazo a seguir una determinada
línea de pensamiento.
Esta característica de independencia
tiene una gran importancia en la obra de García Bacca, y parece
explicar un doble movimiento: a) la expresión de un pensamiento
independiente, no sujeto a gustos de escuela o a tradiciones cerradas,
lo que supone un factor positivo y es, asimismo, origen de muchos de los
elementos más originales en la obra de García Bacca; b)
al mismo tiempo, puede ser considerado como elemento negativo la independencia
de nuestro autor respecto a determinadas tradiciones intelectuales y,
lo que aún es peor, separada del mundo académico. Se trata
de dos consecuencias lógicas de toda afirmación de independencia
intelectual, que pugnarán entre sí en algunos momentos.
En muchas ocasiones, García Bacca
hace confesión de tal independencia. Es interesante considerar
algunas de ellas que son especialmente significativas.
La confesión de "independencia",
en todos los sentidos y direcciones teóricas, es clara en García
Bacca, y no se limita a ser una confesión de orgullo personal,
sino que encuentra fundamentos teóricos relacionados con su propio
proyecto filosófico. Así, puede decir: "Comencemos
por discutir, y no tragarnos sin mas, eso de que para ser realmente algo
[...] hace falta estar especificado. [...] El independiente en
política, religión, arte... [...] sabe distinguir lo que
es especialidad de lo que es especie. [...] Si se encuentra
siendo algo de eso, antes de toda decisión suya lo será
porque no tiene más remedio dentro del contexto en que ha nacido
y tiene que vivir su especie biológica. [...] El independiente,
el "especificado", lo es, y legítimamente, por decisión
propia. [...] El real y no palabreramente independiente [...] se caracteriza
porque libremente es o no es todo eso; mas considera de mal gusto
hablar de ello -y procede consecuentemente".43
Cuanto afirma García Bacca no puede comprenderse totalmente sin
tener en cuenta algunos de los elementos esenciales del proyecto de nuestro
autor, entre los que destaca su negativa a aceptar cualquier tipo de esencialismo
o naturalismo que impida transformación. No ser independiente es
recortar las posibilidades, anular la probabilidad, negar la posibilidad
de creación; por otro lado, ser independiente supone vivir a fondo
la probabilidad y la posibilidad de creación (con sus consecuencias
de inseguridad y falta de especificidad); ser independiente es, por supuesto,
un acto de valentía vital: y así lo entiende García
Bacca, que parece estar pensando en cuanto afirmaba, bastantes años
atrás, acerca de la relación entre filosofía y propia
experiencia vital.
Pero si la anterior afirmación puede
considerarse como una inexcusable confesión personal de independencia,
existen otras referencias en las que García Bacca aplica lo anterior
al mismo pensamiento filosófico. "Un gran filósofo no puede
ser tomista, marxista, ni positivista, ni realista... -como Dios no puede
ser católico, apostólico y romano. Todos -Dios y filósofo-
han de ser -para o por ser grandes o El Grande- mucho más, infinitamente
más [...] y mejor que todo eso, por bueno y grande que sea. [...]
¡qué honda y sutilmente penetrante dicha invadiría
al filósofo que oyera decir por los altavoces de cátedra o libro:
Positivismo, veinte minutos de parada; Tomismo, media hora
de parada;... y con la música a otra parte, a otra cosa cósmica.
Cristianismo, media hora de parada; Budismo, una hora de
parada;... y con la música a otra parte, a otra cosa humana!".44
Semejante negación de particularidad filosófica va unida
a una afirmación de la verdadera universalidad del pensamiento
filosófico, y del "estado" de la filosofía y del
pensamiento en forma colectiva, como propiedad de toda la humanidad y
no solamente de unos cuantos. De hecho, la confesión de independencia,
unida a la no adscripción a ninguna teoría filosófica,
es paralela a la búsqueda de un nuevo marco, postulado para la
especifidad del pensamiento filosófico, que analizaremos más
adelante.45 Todo cuanto antecede
se encuentra en realidad unido a la búsqueda de un nuevo sujeto
de reflexión y de práctica. Sin embargo, conviene no olvidar
que García Bacca no afirma, en modo alguno, que no debe nada a
ningún filósofo; no se trata de independencia ingenua: sólo
quien construye un verdadero pensamiento original puede colocar en su
lugar las distintas influencias que ha recibido en el curso de su propia
reflexión. Así, afirmará en el prólogo de
su Metafísica: "En esta obra se ha intentado llevar
a la práctica el principio de exclusión de toda autoridad
en materias filosóficamente planteadas y tratadas. Una secuela:
no se hallará en toda la obra ni una sola cita. Lo cual no quiere
decir que el autor no deba nada a nadie. Debe a todos: desde Aristóteles
hasta Zubiri".46 Conviene
tener en cuenta semejante negación -que es, en realidad una superación-
de influencias explícitas, para explicar algunos de los rasgos de sus
obras, que no contienen apenas citas de referencia y que parecen discurrir
en un plano diferente al que nos tienen acostumbrados las obras de filosofía
ricas en diferentes referencias de todo tipo.
Pero
la confesión de independencia adquiere elementos de especial importancia
cuando se toman en consideración las referencias que García
Bacca hace de la escolástica, como forma de pensamiento y como
tradición intelectual. Sus juicios al respecto son de una gran
agudeza y muestran, al mismo tiempo, una verdadera confesión intelectual
de carácter vital: "He sido escolástico por años
y más años. Casi por un cuarto de siglo. Fui poco a poco,
insensiblemente, dejándolo de ser. Mas, al llegar a cierto punto,
me decidí a no serlo, y me propuse no serlo. Notaba el escolasticismo
como muerte de la vida filosófica -muerte por modo de progresivos
congelación, cristalización, arteriosclerosis y anquilosamiento
espirituales. Y estaba aún a los 30 y tantos años, demasiado
vivo filosóficamente para dejarme, estúpida y pasivamente,
morir a la vida filosófica. [..] De haber sido escolástico
tengo yo tan poca culpa como de haber nacido español, rubio -lo
era-, de ojos declaradamente azules -indefinidamente grises ya- ,católico
-eso "mejor es no meneallo". Son los datos con que uno
se halla, y de que uno dispone, antes de toda empresa y posible cambio.
Tonto de remate, inútilmente tonto, sería si no aprovechara
todo eso por modo de material y de clave para entenderme y entender a
otros".47 Y en una confesión
declarada de independencia, que tiene matices siempre peculiares, afirma:
"Filósofo liberal. Eso me creo ser; y me complacería
el que otros creyeran que, realmente, soy eso y nada más que eso".48
La personalísima confesión
que acabamos de mencionar adquiere todo su valor cuando se completa con
otras referencias a la escolástica. En cuanto forma específica
de una tradición filosófica y en cuanto aniquilación
de pensamiento original, 49 no
es más que un primer elemento de todo pensamiento que sea auténtico:
"Manual, epítome, tesis... son, concedámoslo con su
tantito de benevolencia, una de las maneras aceptables y buenas de comenzar
a filosofar; mas tiene que llegar un momento en que el auténtico
filósofo despegue el vuelo; deje de trabajar sobre textos [...], y se
atreva a ir solo, solo a solas con su mente, esperando que lo que él,
solo a solas, descubra, llegará un tiempo en que, cual la nieve
de las cumbres del Everest, descienda al valle, y fecunde los campos de
todos -pase a haber social. Aunque se exponga también -cual ha
sucedido a más de un astronauta- a no volver jamás a la
tierra y quedarse ya solo a solas con el Solo".50
El deseo de independencia es, pues, radical
en García Bacca y ello parece confirmado cuando se analiza de cerca
su producción filosófica; téngase en cuenta que el
rechazo de seguir de cerca a un autor, manual o corriente filosófica
equivale, en su opinión, a una radical afirmación de la
necesidad de elaborar un pensamiento propio; en esa elaboración
propia se reconocen, sin duda, una gran cantidad de influencias, pero
nunca éstas sustituirán la originalidad de una reflexión
propia (que cuando es verdadera creación nunca podrá ser
únicamente individual, como veremos).
En la misma línea de independencia
que estamos comentando, García Bacca apuesta por la expresión
de un pensamiento que no se encuentre condicionado en su audacia; ello
equivale a pensar sin miedo al error -según la frase de Hegel-,51
y con el único convencimiento de una coherencia propia, que sólo
en cuanto coherencia debe ser juzgada. Así, hemos de tener en cuenta
que: "Pensar sin miedo ni a Error ni a Verdad -acerca de todo: filosofía,
ciencia, historia, dialéctica-, o contra todo Intocable,
pequeño, grande o infinito: Dios, Iglesia, Estado, Capitalismo,
Comunismo; pensar y escribir sin miedo a y sin preocuparse por coincidir
con o discrepar de Hegel, Marx, Whitehead, Tomás de Aquino...
Husserl, Heidegger, Sastre, y, por tanto, sin miedo a que se clasifique,
alternativamente, al pensador y escritor de comunista, comunistoide, criptocapitalista,
ateo, revisionista, criptoescolástico... es el ejemplo que desearía,
antes de morir, dar el autor de esta obra".52
Una declaración personal de extraordinaria sinceridad que, por
supuesto, acarreará consecuencias de reconocimiento y de nombrarla
en muchos de los ambientes filosóficos al uso; se trata de "perder
el miedo" y "pensar inventivamente": "El miedo a pensar
se delata en el modo de escribir y hablar. Autor que no haga de sus obras
sino mosaico de citas de otro, muerto está de miedo a tener que
pensar por cuenta propia; las citas Ie son el "dogma"; frente
a él no caben sino traducciones y glosas. Pronto llegará
a la fase de "miedo de dejar que los otros piensen y digan y publiquen
lo que piensan".[...] El miedo a pensar es, ya en nuestros tiempos
y cultura, el miedo a los inventos.[...] Hace falta ser bien valiente
para perder el miedo a pensar inventivamente".53
Propuesta que no necesita comentario. Necesitará, eso sí,
ser recordada cuando se analicen algunos de los aspectos centrales del
pensamiento de García Bacca, una de cuyas constantes es la defensa
de la necesidad de inventar, crear y afrontar inventos y creaciones, como
señal del poder creador del hombre (que es, en realidad, lo que
define al hombre actual).
2.3.4. La obra de García Bacca como "obra abierta"
En concordancia con las manifestaciones
explícitas de personalismo, parcialidad e independencia, la obra de García
Bacca se presenta como una obra "abierta", nunca cerrada en
forma dogmática o propuesta para ser citada. Una de las mayores
dificultades de lectura de los libros y ensayos de García Bacca
estriba en esta apertura, que hace diferentes sus obras a las obras comunes
de filosofía, y que supone siempre que la obra debe ser "completada"
por el lector. García Bacca concibe sus obras como verdaderas invitaciones,
como un cúmulo de sugerencias, expresadas incompletamente, con
el fin de retar a quien las lee a que procure pensar y crear por sí
mismo. No sería consecuente con las anteriores afirmaciones si
García Bacca considerara sus obras de forma completamente cerrada
a interpretación, transformación y posterior creación
(por parte de quien las lee y entiende). En realidad, como tendremos ocasión
de comprobar, las obras de García Bacca constituyen un conjunto
de "revulsivos", que conmocionan muchos de los elementos teóricos
tradicionalmente asentados en la mente y la formación de sus lectores,
haciéndolos "estallar". Y, como ocurre con todo verdadero
explosivo, las "obras-explosivas" de García Bacca tendrán
una cierta consistencia en sí mismas, pero su eficacia se revelará
en cuanto provoquen la explosión y destruyan lo que se intenta
destruir con ellas.
La afirmación de que sus obras no
son tratados completos en el sentido tradicional de la palabra -y, sobre
todo, en el sentido negativo, que identifica tratado con obra cerrada-
es constante. Veamos algunos ejemplos: "Esta obra no es un "tratado",
sino una "invitación", y, como tal, tiene sus huecos.
[...] Quisiera que las ideas bailen y se oreen, dejando de ser bloques
graníticos. Sólo así las ideas dejaran de ser "rompecabezas"
y las cabezas dejarán de matarse por ideas"".54
Sin embargo, García Bacca tiene conciencia de la novedad de su
empresa y de la dificultad de la misma; por ello Ie es particularmente
querida la palabra "ensayo", término del que extrae sus
consecuencias semánticas y epistemológicas: "La palabra
"ensayo" no es ni una excusa ni una añagaza de falsa
modestia. Es una confesión de impotencia, de impotencia vivida
y sentida ante la magnitud del tema y hasta ante su novedad. Magnitud
y novedad relativas solamente al estado actual de mi evolución
filosófica".55 Y cuanto
afirmaba al comienzo de su Metafísica, sigue teniendo validez
para el resto de sus obras: "Por extraño que parezca, en toda
la obra no hay ni una sola afirmación ni una sola negación.
[...] el autor, así llamado, pretende escribir cual altavoz de
las cosas [...] De ahí la forma de datos, de balance actuarial
de la obra".56
Muy poco puede entenderse del pensamiento
de nuestro autor si no se tiene muy claro desde el principio que todo
lo que en él se expresa lo es como confesión vital, como
parcialidad absoluta, como independencia frente a autores o escuelas y
como apertura. Es una toma de postura inicial, que se mantiene con una
claridad cada vez mayor en la evolución del pensamiento de García
Bacca. Ello puede explicar algunas de las peculiaridades de su obra. Y,
sobre todo, debe dejar bien claro que sólo recogiendo ese conjunto
de elementos pueden comenzar a comprenderse los rasgos del proyecto de
García Bacca y a tomar nota de las lecciones que implica.
Ignacio
Izuzquiza, El Proyecto Filosófico de Juan David García
Bacca, Capítulo II, pags. 35 - 78 |