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Partiendo
del propio Marx, que en los llamados Manuscritos económico-filosóficos
distinguió las tres etapas del humanismo que le dan nombre a este
ensayo, Juan David García Bacca fundamenta el humanismo marxiano
como un "proponerse y ponerse a levantar el tema del hombre
al nivel de problema y al más comprometedor y aventurado
de empresa; convertir al hombre en empresa de sí,
en empresario de su llamada esencia"
Considerando
el humanismo teórico como una transubtanciación de la religión,
y el humanismo práctico como una transubstanciación de la
propiedad privada, el humanismo positivo será la transubstanciación
del comunismo, "el humanismo -dice Marx- que es positivo principio
de sí mismo". El Hombre llegará a ser entonces simplemente
humano. García Bacca rechaza, no obstante, todo San Seacabó
teleológico. "Proyecto, no profecía; Empresa, no esencia;
Plan, no naturaleza."
Este libro puede solicitarlo
a la Fundacion Juan David García Bacca
fundacion@garciabacca.com
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