| |

"A la
palabra Infinito no puede pronunciársela dignamente sino por un
gentilhombre, del tipo Luis XIII, armiños y cabello rubio."
Es frase del multisecularmente noble y poeta Villiers de L'Isle Adam,
conservada cual diamante verbal por otro poeta: Catulle Mendés;
y engastada en la prosa transfinita: des-definidora, y des-finitadora
de otro poeta v filósofo: Mallarmé.
La palabra de finito y con su corte verbal: definición, definido,
definitivo sólo pueden pronunciarla, y la pronuncian, dignamente,
caballeros cada uno a su estilo, como Aristóteles, Agustín
de Hipona, Tomás de Aquino del tipo de definidores, definientes
y imitantes piel griega o romana, rubios o no.
La palabra de trans-finito la pudieron decorosamente pronunciar, avant
la lettre, Platón, Plotino, Leibniz, Kant, Hegel, Marx. Literalmente
la pronunció Cantor (1915). La continúan pronunciando decorosamente
matemáticos y físico-matemáticos actuales, caballeros
todos de la Orden y Tipo de Hombre definido por Zaratustra como des-definidor
y des-finitador: como trans-finito, al exclamar:
"Oh Hombre!, eres artefacto de naturaleza osadísima".
Este libro puede solicitarlo
a Editorial Anthropos
Correo: plural@saranet.es
Librería
Prometeo (www.prometeolibros.com)
|