Ciencia, Técnica, Historia y Filosofía

en la atmósfera cultural de nuestro tiempo

INDICE

I. ¿Qué es ciencia, como primer y primario elemento de nuestra atmósfera cultural?

II. Técnica, en cuanto segundo elemento de nuestra atmósfera cultural.

III. Historia, como tercer elemento de nuestra atmósfera cultural.

IV. La Filosofía: como cuarto elemento de nuestra atmósfera cultural.

 

Nuestra vida corporal discurre, de ordinario, sobre la tierra y dentro del aire. La tierra es casi íntegramente posesión de alguien: individuo o Estado. Es, dícese en Economía, un bien con precio, y precio alto. El aire —por ahora—, es un bien inapreciable, es decir: sin precio ni fijado ni fijable o por la graciosamente llamada democracia del mercado o por una Autoridad, con más poder bruto que gracia y eficiencia.

 

Ahora se sabe que el aire es una mezcla de oxígeno y nitrógeno, sobre todo; y, en pequeñas dosis, de vapor de agua, argón, neón, helio... Eso nos lo dice la ciencia físico-química.  La vida nos dice que el aire es atmósfera; palabra griega que, vertida al lenguaje corriente, significa: esfera en que respiramos. Tal es su función vital; y tal lo ha sido para el hombre, probablemente desde hace un millón de años, sin cambio apreciable de composición.  Mas que el aire sea una mezcla de gases, de cuáles y cuánto de cada uno es descubrimiento de la ciencia, y no debe datar de mucho más de un siglo.

 

La mente, alma o espíritu del hombre vive dentro de otra atmósfera. Son casi coetáneos el descubrimiento de la composición física de la atmósfera material, y el de esa atmósfera del alma que se denomina "cultura de una época" o "concepción del universo".  Saber de qué se compone, y en qué proporción y cuáles son sus cambios, tempestuosos o cotidianos, es todavía más moderno descubrimiento. Démosle un nombre al descubridor: el de Dilthey. Hasta él respiró cada época de manera inmediata, inconsciente, global, cual los pulmones el aire, su concepción del universo, su atmósfera cultural; mas no supo ni qué era ni de qué se componía. La respiraba; no lo sabía; le faltaba algo así como la físico-química de su cultura.

 

Nuestra alma o espíritu cambia muchísimo más y más radicalmente que nuestro cuerpo.  En un millón de años la atmósfera física no se ha alterado notablemente, pero la atmósfera cultural se ha transformado al menos seis veces; o por la introducción de nuevos elementos o por cambio en la dosificación de los preexistentes. Cambios equivalentes, dicho en lenguaje físico, a los de introducir en la composición del aire vapor de oro, o invertir la dosificación de nitrógeno y oxígeno, 20 por ciento para el primero y 78 para el segundo.

 

Componentes formales de nuestra atmósfera cultural son ciencia, técnica, historia, filosofía, teología, derecho,  arte. ..  ¿Cuál es la dosificación típica de todos ellos en nuestra época, o sea, cuál es la composición de nuestra atmósfera cultural?

 

Los tantos por ciento en que voy a hablar no poseen, claro está, más que un valor simbólico. Y, por supuesto, lo que se dirá es más bien planteamiento que pretensiones de definitiva respuesta.

 

Nuestra concepción del universo, nuestra atmósfera cultural o el aire de nuestro espíritu se compone de un cuarenta por ciento de ciencia, de un treinta por ciento de técnica; de un diez por ciento de historia; de un siete por ciento de filosofía; de un cinco por ciento de derecho; de un cuatro por ciento de arte; de un dos por ciento de teología, y dejemos un dos por ciento para otros elementos. En otras épocas —en la medieval, por ejemplo—, la dosis de teología debió ser el ochenta por ciento; un cinco por ciento para la filosofía, "esclava de la teología", y un mediecito por ciento para ciencia...  Atmósfera de gases asfixiantes fuera para medievales nuestra atmósfera; y para nosotros, la suya.

 

Es, por tanto, de decisiva importancia saber qué es ciencia, técnica, historia y filosofía —los demás componentes que "perdonen por Dios". Un poco por justicia y otro poco por urbanidad se les hará el debido acatamiento a lo largo de estas líneas. Y comencemos con el tema "qué es ciencia", el oxígeno de nuestra atmósfera cultural.