LOS CLASICOS GRIEGOS DE MIRANDA

autobiografía

I TEMA LIBERTAD Democracia, Patria, Pueblo, Tiranía

Textos de   1   Dionisio Longino.

Obra: De Sublimitatecommentarius

Londini, 1794.

 

 

2  Homero.

       Odisea, Oxoniae, 1801;

       Ilíada, Londin 1790.

 

3   Tucídides.

       Bellum peloponnesiacum ...

                   Glasguae, 1759.

 

4  Apiano.

       Romanarum historiarum . . .

                   Lipsiae, 1785.

 

5  Diógenes Laercio.

       De vitis, dogmatibus . . .

       clarorum philosophorum

               Amstelaedami, 1692.

 

6  Ateneo.

       A. deipnisophistarum Ubri XV.

               Lugduni, 1657.

 

7   Platón.

        Opera omnia,

       Marsilio Ficino interprete.

         Francofurti, 1602.

 

 

 

 

 

1

 De Dionisio Longino

 

Contexto.  Tomado de Vida de Longino (De vita et scriptis Longini,  XXV,  a  XXX).

 

  Dionisio Longino (213-273 a. D.), ateniense, —detalle que tanto agradó a Miranda que subrayó tal afirmación en el texto latino. Maestro de filosofía en Atenas. Uno de sus discípulos fue el celebérrimo Porfirio. Patrono, anfitrión y corresponsal de todo lo que floreciera en sabiduría en cualquier parte del mundo. Escritor de muchas y multivariadas obras, sobre todo de Filosofía y Letras. Observador celoso del natalicio de Platón.

 

  Zenobia, reina de Palmira, lo llamó para que fuera maestro de sus hijos. Accedió Longino, salió de Atenas y se trasladó a Palmira. Fue, además de pedagogo, consejero político de Zenobia; ayudóla a defender la libertad de sus subditos contra el Emperador Aureliano (214-275). La respuesta a la descomedida carta con que Aureliano exigió de Zenobia la rendición incondicional la atribuyó a Longino el Emperador  Aureliano decíase en  ella: "En  asuntos de guerra todo debe hacerse por valentía. Pides mi rendición, como si no supieras que la Reina Cleopatra prefirió morir a vivir sin la dignidad debida...". Tomada Palmira por asalto, Aureliano perdonó a Zenobia mas no a Longino, a quien condenó a muerte. Sabido lo cual por Longino, no dio señal alguna de miedo. Se preparó a morir según lo que había enseñado en Filosofía y consoló a sus amigos con aquellas palabras que Miranda puso en resalte subrayándolas:

 

 (1.1)  "Si no hay que considerar a la tierra sino cual grande cárcel, habrá que tener por felicísimo a quien, primero que los otros, recobre la libertad".

 

        (o. c., pág. 240).

 

   "Así murió Longino, varón (como dice Porfirio) máximo entre los críticos, llamado por sus coetáneos biblioteca viviente y museo ambulante".

 

        (o. c., pág. XXVIII).

 

Comentario de Miranda

 

  "Memorable sentencia del autor, contra la Tiranía, a punto de morir".

 

Libertad y Democracia

 

(1.2)  "Por Júpiter, dijo: ¿habrá que creer al refrán de que la democracia es buena nodriza de grandes varones y que solo dentro de ella pudieron florecer y morir los potentados en palabras y en razones?

 

  Dícese que la libertad es suficiente para nutrir los pensamientos y esperanzas de los magnánimos; a la vez que lo es para mantener en sus ánimos la emulación entre ellos

y un honroso amor por los premios. Añádase que, al proponer la República premios, se aguzan las dotes anímicas de los oradores y, por decirlo así, se afilan, y en tales obras resplandece libre lo bello, que así conviene parezca. Empero nosotros, los de hoy —dijo— parece como si nos hubiéramos educado desde niños en servidumbre legal. Formados en tales costumbres y esclavitudes no notamos que hasta nuestros más tiernos pensamientos están como fajados, y que nunca hemos bebido a gusto de aquella fuente pulquérrima y engendrante: la de la libertad —digo yo, como lo dijo aquél.

 

  Por eso no resultamos sino magníficos aduladores.

 

  Y añadió: los siervos poseen, sin duda, otras costumbres, mas ningún siervo llegará a orador, porque inmediatamente les sale lo que tienen de no libres, lo que, cual carcelero, los mantiene sometidos a sus costumbres, —que, según Homero, la mitad de la virtud se la lleva un día de servidumbre.

 

        (o. c., págs. 240-244).

2

Homero

 

(2.1)  "Después de ellos cantó el divino, aeda Demódoco, haciendo honor a los pueblos".

 

        (Odisea, pág. 2, vol. IV, o. c.).

 

(2.2)  "Rey, devorador de pueblos".

 

        (Ilíada, pág. 24, o.  c.).

(Subrayado por M. en nota: populi vorator rex).

 

 

3

Tucídides

 

  "El pueblo ateniense creyó que el Tirano Hyparco fue asesinado por Armodio y Aristogeitón ...".

 

        (o.c., pág.49).

 

 

4

Apiano

 

(4.1)  "Se reunió César con Antonio, para ponerse en amistad, en una pequeña isla del río Lavinio, cada uno con sus cinco legiones. Antes de llegar los dos al puesto, Lépido

 

se había adelantado a revisar la isla. Dada la señal, los dos, dejados amigos y séquito, se llegaron a un lugar visible y se sentaron los tres: César en el centro, por su magistratura. Dos días, de mañana a tarde, se reunieron y determinaron magistratura de triunviros por quinquenios, en vez del nombre de dictador".

 

         (o.  c., vol. III, libro. IV, pág.534).

 

(4.2)  Proscripción de 12, 17 ... los más destacados —entre  ellos  Cicerón—  pareció  deber  condenar  y  ejecutar primero".

 

         (ibid-, pág. 538).

 

(4.3)  "Triunviros por quinquenios —griego— componedores o armonizadores".

 

         (ibid., pág. 539).

 

5

Diógenes Laercio

 

  "En tal tiempo Dionisio, hijo de Hermócrates, siendo como era tirano, trató de forzar ("a Platón") a que intimara con él. Difiriendo Platón de él en cuanto a la tiranía, y diciéndole Platón que no es lo mejor algo por sólo que sea útil para uno —a no ser que se sea eminente en virtud—, ofendió al tirano. Y, furioso, le dijo: tus palabras son de viejo  chocho;  mas  las  tuyas,  replicó Platón,  lo  son  de tirano".

 

(o. c., pág. 176).

6

Ateneo

 

  Se cree que Platón "exhortó a Dión y Teudas a que liberasen la isla" (Sicilia) "de la tiranía de Dionisio el joven, quien había prometido, y no cumplía, tratar tierra y hombres según la constitución otorgada".

 

   "Cicerón, en el libro 3 del Orador, afirma decididamente eso mismo de Platón, al escribir: ¿quién pulió con toda clase de enseñanzas a Dión de Siracusa? ¿Qué no fue Platón? Y por cierto que no sólo de palabra fue maestro: lo fue sobre todo de ánimos y virtud; lo impulsó, instruyó y armó para librar a su patria".

 

        (o, c., pág. 178).

 

 

7

Platón

 

   (Tomado de "Vida de Platón"; - e. c., pág. 7, vol.I).

 

  "Se refiere que los Arcadios y Tebanos, fundada una ciudad de magnitud honesta, le rogaron ("a Platón") que la constituyera en República. Pero conociendo que no querrían guardar la igualdad, no fue. Mas, una vez expulsada por los Siracusanos, la tiranía, les dio leyes".