Principios Matemáticos de Filosofía Natural

Isaac S. Newton. Traducción del Latín

INDICE

Prefacio para el lector

Definiciones

Escolio

Axiomas o leyes del movimiento

Notas del traductor

 

TEXTO EN REVISION

 

ADVERTENCIAS

 

1) Título de la obra: Philosophíae naturalis principia mathematica.

2) El texto latino, base de la traducción, es el de la edición primera, 1687.

3) Las notas 1 a 16 son del traductor, y se hallan al final de este trabajo.

4) Se incluye la parte del prefacio más importante para la filosofía de las Ciencias; de lo demás de la obra, sólo lo fundamental filosóficamente.

 

PREFACIO PARA EL LECTOR

 

    Habiendo dado los Antiguos la máxima importancia a la Mecánica —de la que es autor Pappo— en la investigación de las cosas naturales, y los actuales, eliminando formas sustanciales y cualidades ocultas, hayan emprendido reducir los fenómenos naturales a leyes matemáticas, ha parecido conveniente, en este tratado, cultivar la Matemática, en la medida en que pertenece a la Filosofía.

 

    Una doble mecánica fundaron los Antiguos: la racional, que procede exactamente, mediante demostraciones; y la práctica. A. la práctica pertenecen todas las artes manuales, de las que la Mecánica tomó el nombre.

 

    Mas, puesto que los artesanos suelen trabajar con poca exactitud, resulta que toda Mecánica se distingue de la Geometría en que todo lo exacto se le atribuye a la Geometría, y lo que menos exacto a la Mecánica. Empero, los errores no lo son del arte sino de los artífices. Quien opere menos exactamente es mecánico mas imperfecto; mas si alguno opera exactísimamente sería, él, el mecánico más perfecto de todos. Porque esas descripciones de líneas rectas y círculos, en que se funda la Geometría,  pertenecen  a la  Mecánica. La  Geometría  no enseña a describir esas líneas, sino pide se describan, pues pide que el principiante aprenda a describirlas antes de llegar al umbral de la Geometría; después, enseña cómo se resuelven problemas mediante esas operaciones; describir rectas y cálculos son problemas, mas no geométricos. A la Mecánica se pide la solución; en Geometría se enseña el uso de las soluciones.

 

    Y se gloría la Geometría de que con tan pocos principios, y aun sacados de otra parte, haga tantas cosas.

 

    Se funda por tanto la Geometría en la práctica mecánica, y no es otra cosa sino aquella parte de la Mecánica universal que propone y demuestra el arte de medir exactamente.

 

    Mas por versar, principalmente, las artes manuales sobre el movimiento de los cuerpos, resulta que, vulgarmente, se relacione la Geometría con la magnitud; la Mecánica con el movimiento. En este sentido, la Mecánica racional será la ciencia de los movimientos que proceden de cualesquiera fuerzas y de las fuerzas que se requieren para cualesquiera movimientos; exactamente propuesta y demostrada.  Esta parte de la Mecánica fue cultivada por los Antiguos en aquellas Cinco Potencias,1 pertenecientes a las artes manuales; mas, por no ser la gravedad potencial manual, apenas  si la consideraron sino respecto de los pesos a mover por tales potencias.  Mas nosotros, atendiendo a la filosofía y no a las artes, y escribiendo no sobre potencias manuales sino sobre naturales, trataremos principalmente de lo referente a gravedad, levedad, fuerza elástica, resistencia de fluidos y fuerzas atractivas o impulsivas de esta clase. Y por este motivo proponemos lo nuestro como principio matemático de filosofía, porque toda la dificultad de la filosofía parece consistir precisamente  en  investigar las fuerzas  de la naturaleza, partiendo de los  fenómenos de movimiento, y en demostrar, después, partiendo de tales fuerzas, los restantes fenómenos. Y a esto miran las proposiciones generales de que tratamos en el libro primero y segundo. Mas en el libro tercero propusimos un ejemplo de esto explicando el sistema del mundo; pues allí, partiendo de los fenómenos celestes, mediante proposiciones demostradas matemáticamente en libros anteriores, se derivan las fuerzas de gravedad por las que los cuerpos tienden hacia el sol y hacia cada uno de los planetas. Después, partiendo de estas fuerzas, se deducen, también mediante proposiciones matemáticas, los movimientos de planetas, cometas, luna y mar.

 

    Ojalá fuera posible derivar los demás fenómenos de la naturaleza de los principios mecánicos, y con el mismo género de argumentación, porque muchas cosas me mueven, y no poco, a sospechar que todo pudiera depender de ciertas fuerzas por las que, mediante causas, aún desconocidas, las partículas de los cuerpos se impelen mutuamente y se unen en figuras regulares, o bien se separan y retiran.  Por ignorarlas, los filósofos investigaron hasta ahora en vano la naturaleza.

 

    Mas espero que los principios aquí expuestos aporten alguna luz a este modo de filosofar, y a otro mejor.